Jugador de los Miami Marlins mejora vías de comunicación vitales para su futuro
Elieser Hernández fue de los primeros en notar el cambio. Después de un invierno de fuertes trabajos físicos, Jorge Alfaro también había mejorado sustancialmente sus líneas de comunicación con los lanzadores, especialmente aquellos con cero dominio del español.
Alfaro, quien perdió la titularidad en la receptoría a fines de la temporada pasada, está decidido a recuperar la confianza del equipo, sobre todo de aquellos con quienes debe trabajar más directamente, y hasta el momento todo parece ir en la dirección correcta.
“De verdad que veo ningún problema con Jorge, nosotros siempre nos hemos comunicado bien’‘, apuntó Hernández tras su primera salida en la primavera. “El está haciendo un gran esfuerzo y lo veo mejor comunicándose en inglés con quienes hablan ese idioma’‘.
Alfaro cayó primero víctima del COVID-19, luego vio como su producción en el plato disminuía drásticamente y ciertos problemas de mecánica -como el mejor uzo de la zona de strike- hicieron que Chad Wallach terminara siendo el enmascarado durante la travesía de los playoffs.
El colombiano denominó aquellos duros días como “una llamada de atención’‘ que le hicieron saltar alarmas internas. O le daba un vuelco a la situación y recuperaba la confianza de los lanzadores y del club en general o su promisorio futuro con los Marlins no iría a ninguna parte.
“Jorge hizo las cosas correctas y no solo llegó en excelente forma física a la primavera’‘, apuntó el manager Don Mattinlgy. “Durante el invierno tuvo muchas conversaciones con Mel [Stottlemyre jr., coach de pitcheo]. La receptoría es la posición más difícil, son muchos los detalles a atender’‘.
Adquirido en el canje que se llevó a JT Realmuto a Cincinnati, Alfaro sabe que la próxima contienda determinará su futuro a mediano y largo plazo con la organización y ha tomado el reto como el más importante de su carrera, por eso sacrificó el tiempo con su familia en Colombia y permaneció en Miami, cercano al equipo y al coach de recpetores, Eddy Rodríguez.
Todos los entrenamientos buscaron mejorar la mecánica a la hora de recibir la pelota, de utilizar la zona de strike para su beneficio y en comunicarse con los miembros de una rotación que conoce bien y un grupo de nuevos relevistas con los cuales debe convivir durante los próximos meses.
“Se trata de conocer las fortalezas y debilidades de cada uno de los lanzadores’‘, explicó Mattinlgy. “Saber qué lanzamiento funciona mejor en cada situación, qué hace más confortable al pitcher. Pero hemos visto la mejoría en Jorge e insistimos que es nuestro hombre tras el plato.
BARRERA DEL LENGUAJE
Uno de los elementos que pudo haber contribuido a que la comunicación no fluyera de la mejor manera posible entre Alfaro y algunos lanzadores pudo haber sido el inglés, pero ese es otro punto donde Mattingly ve un avance sustancial en el catcher cafetero.
Pero el dirigente tuvo elogios para la organización que, desde su academia en la República Dominicana hasta los niveles más altos, ha puesto énfasis en mejorar el aprendizaje del inglés en sus jugadores latinos, por órdenes directas del director ejecutivo Derek Jeter y el presidente Bruce Sherman.
“Ha sido algo muy positivo y hay casos como el de Magneuris Sierra, donde se ven los éxitos’‘, agregó el piloto. “Al principio Magneuris no se comunicaba muy bien. Ahora lo ves más confiado, más seguro, comunicándose con sus coaches. Eso repercute en su juego’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de marzo de 2021, 10:06 a. m..