Béisbol

La nueva normalidad trae de vuelta oscuros pronósticos sobre los Marlins. Nadie cree en ellos

La vuelta a la “normalidad’’ trae la misma visión de siempre sobre los Marlins. Después de una temporada llena de accidentes, como puede serlo una pandemia, constantes cambios de personal y una inesperada visita a los playoffs, regresan los oscuros pronósticos del pasado.

Nadie se cree la historia del 2020. Al menos, nadie fuera de Miami cree que este equipo, a pesar de los refuerzos innegables, pueda repetir en 162 juegos la bella historia lograda en 60, en medio del caos provocado por el coronavirus y una parrilla ampliada -16 equipos pudo ser demasiado- de playoffs.

Expertos y aficionados vuelven a situar a los peces entre la cuarta y quinta plazas de la División Este, lo cual obliga a reevaluar y repensar aquel grito de guerra de “¿y por qué no podemos ser nosotros?’’, que daba a entender la posibilidad de llegar a la postemporada en medio de ondas negativas.

“Todavía nos queda mucho por probar y, obviamente, esta división está muy fuerte’’, expresó recientemente vía zoom el manager de los Marlins, Don Mattingly. “Los Bravos son el equipo que han tenido el número de todos. Ahora todos se han fortalecido’’.

A pesar de todo, no se puede negar el avance y la persistencia de los peces al ganar 31 de esos 60 juegos con una decena de regulares fuera de circulación debido al coronavirus, especialmente tras una contienda previa en la cual finalizaron con balance de 57-105.

Para poner en perspectiva el tema de los pronósticos basta recorrer dos de los sitios especializados en béisbol. FanGraphs les da un por ciento de alcanzar los playoffs con alrededor de 70 victorias, mientras que Baseball Prospectos les concede 0.5 por ciento de llegar a octubre con una cifra similar de triunfos.

Pero así como el director ejecutivo del club, Derek Jeter, dijera que los Marlins iban a ser competitivos todos los días, la nueva gerente general Kim Ng repite el mantra de su superior, convencida de que esta nueva versión continuará ascendiendo sobre los éxitos del 2020.

“Creo que tenemos una buena mezcla de veteranos y jóvenes jugadores y espero que eso veteranos nos estabilicen, así como espero que los jóvenes descubran cómo ser consistentes’‘, apuntó Ng. “Cuando eso suceda, eso significa progreso y mejoría. Eso es lo que esperamos de los jóvenes’’.

La gran fortaleza del equipo es su pitcheo abridor. La proyectada rotación que incluye a Sandy Alcántara, Pablo López, Elieser Hernández, Sixto Sánchez y Trevor Rogers mostró signos de crecimiento que se mostraron en incremento de ponches por cada nueve entradas y el solventar problemas en situaciones de apuro.

Los Marlins poseen planes individuales para cada uno con la esperanza de que puedan soportar el rigor de trabajar cada cinco días durante seis meses y pueden llegar enteros a septiembre, de modo que habrá límites de entradas para algunos y ciertas aperturas que se saltarán en otros.

Otro punto fuerte debe ser el bullpen. Después de que el pitcheo de segunda línea terminara con 5.50 de efectividad en el 2020, los peces trajeron a Anthony Bass de Toronto y a Dylan Floro de los campeones Dodgers de Los Angeles, además de sumar a John Curtiss, Ross Detwiler y Adam Cimber.

¿Podrá Adam Duvall ser el catalizador ofensivo de un club que, incluso con el viaje a los playoffs fue superado en 41 carreras por el colectivo de rivales enfrentados? Se espera que sí, como se piensa que Corey Dickerson tendrá una mejor experiencia y Brian Anderson vivirá el mejor momento de su carrera.

Starling Marte está en posición de brillar, pero será interesante ver cómo se maneja la situación en torno a la primera base entre Jesús Aguilar y Garret Cooper, ahora que el bateador designado ya es parte de la historia en la Liga Nacional.

Entre los más nuevos queda por ver cómo le irá a Sánchez en su segunda temporada de Grandes Ligas y la primera de 162 juegos, ahora que los contrarios le conocen más y existen mejores reportes sobre su arsenal. Le van a estudiar hasta la última pulgada de sus lanzamientos y le tocará hacer ajustes.

La gema aquí será Jazz Chisholm, quien le ganó la pulseada a Isán Díaz por la titularidad en la segunda base en lo que pudiera ser el comienzo de una interesante carrera en las Mayores, de las Bahamas para el mundo, con un juego sólido y alegre.

Pero lo principal para los Marlins, a partir del 1 de abril cuando salgan al terreno contra los Rays de Tampa Bay, será demostrar que lo sucedido en el 2020 no fue obra de la casualidad, ni de un calendario de playoffs generoso con equipos mediocres, ni siquiera del impacto del coronavirus.

Deberán demostrar que son legítimos.

“Creo que estaremos más confiados en lo adelante por lo que sucedió en la temporada pasada’‘, agregó Mattingly. “Creo que fue bueno para nuestros jugadores. Pero estoy seguro de que no vamos a confiarnos demasiado, y sabemos que tenemos mucho que probar’‘.

Ese es el precio de la normalidad.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de marzo de 2021, 10:33 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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