Derrota ante los Rays trae varios dolores para los Miami Marlins, aunque con algo de esperanza
Esta derrota debe doler en varios niveles. Los Marlins no solo desperdiciaron una tremenda apertura de un abridor, sino que vieron como una remontada momentánea y el esfuerzo de varias figuras se iban por el tragante del fracaso por otro resbalón del bullpen.
A solo tres outs de la victoria y con dos carreras de ventaja, los peces vieron como los Rays apelaban al tercer cuadrangular de la noche para darle un vuelco al marcador e imponerse 6-4, dejando sin aliento a los más de 6,000 aficionados que asistieron al loanDepor park.
“No estoy preocupado por ellos, tenemos cosas positivas, buena actuación de Pablo, Yimi se recupero y la ofensiva revivió’‘, expresó el manager Don Mattingly. Vamos a estar bien, los muchachos pelearon. Nos setimos mejor en la ofensiva. Vamos a estar bien’‘.
Anthony Bass, el hombre que fue traído para que se ocupara de la novena entrada, permitió un jonrón a Joey Wendle con dos hombres en circulación que echó un cubo de agua fría a un equipo que minutos antes también había logrado una remontada y se encaminaba a la victoria.
Si Tyler Glasnow los había silenciado en el Día Inaugural, ahora Ryan Yarbrough se mostró también de manera dominante durante 5.2 entradas y cuando se marchó, la pizarra exhibía dos anotaciones para los visitantes, cortesía de cuadrangulares de Austin Meadows y Manuel Margot.
Yarbrough mantuvo a raya de los peces, pero lo mismo aplica para Pablo López, quien a lo largo de cinco episodios no permitió libertades y se mostró como un astro del montículo.
Como lo había hecho un día antes el dominicano Sandy Alcántara, el venezolano continuó la seguidilla de ceros de la rotación -suman 11 en dos jornadas- con dos hits permitidos, dos boletos otorgados y cuatro ponches logrados con 77 lanzamientos, 51 de ellos en la zona de strike.
López, quien dio un tremendo salto de calidad en el 2020 al echarse al hombro a una rotación diezmada por el coronavirus, ahora confirmó que su desarrollo va por buen camino con una mezcla excelente de envíos que puede tirar en cualquier momento con mucha confianza.
Pero si se habla de confianza habrá que mencionar a Jazz Chisholm, quien pegó dos imparalbes, incluyendo un triple que dio comienzo a la rebelión de Miami en el séptimo tramo, antes de que Corey Dickerson lo trajera para el plato con un doble y que Rojas remolcara la del empate y la de la ventaja con un sencillo a su mano contraria.
Sin duda, la ofensiva de los peces revivió con 10 imparables y ante uno de los mejores cuerpos de relevistas de todas las Grandes Ligas, lo que envía una señal de esperanza para el resto de la temporada, sobre todo si un chico como Chisholm sigue trayendo esa alegría a borbotones.
Pero a pesar de todo lo positivo, esta noche perteneció a los Rays
“Este es un equipo que nunca se va a render, que va a luchar hasta el último out’‘, apuntó López. “A pesar de la derrota, vi cosas positivas. En cuanto a mi trabajo, me sentí muy bien y creo que iré mejorando de salida en salida’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de abril de 2021, 10:38 p. m..