Béisbol

Chisholm la saca del parque y Marte la pone en la atmósfera, los Miami Marlins ganan con poder de largo alcance

STARLING MARTE se hace sentir con el bate para los Miami Marlins.
STARLING MARTE se hace sentir con el bate para los Miami Marlins.

El de Jazz Chisholm cayó justo detrás de la cerca. El de Starling Marte no dejó lugar a dudas. Dos cuadrangulares pintaron de victoria la noche de los Marlins en su regreso a casa, después de una gira que sirvió para levantar confianza y enviar mensajes al resto de las Mayores.

Si el batazo del segunda base sirvió para empatar el encuentro a una carrera, el del jardinero dominicano ayudó a romper ese marcador y guiar a los peces a un triunfo 4-1 delante de un público que quizá comienza a entender las capacidades de este conjunto.

Durante varias entradas, este juego vio un excelente duelo de pitcheo entre Anthony DeSclafani y Dan Castano, quienes solo permitieron una solitaria carrera a las alineaciones rivales, un hit de Evan Longoria en el cuarto y un cuadrangular de Jazz Chisholm en el quinto.

Llamado del sitio de entrenamiento alternativo el domingo para trabajar en Nueva York, el mal tiempo impidió que debutara en el 2021, pero la espera valió la pena, porque el muchacho lanzó una sólida pelota y reafirmó la profundidad del pitcheo de los peces.

En momentos en que Miami no ha podido contar con Sixto Sánchez, ni Elieser Hernández y mucho menos Edward Cabrera, figuras como Trevor Rogers -muy bien hasta el momento- y Castano les han dado un respiro al equipo dirigido por Don Mattingly.

DeSclafani, por su parte, es un recuerdo de otros tiempos, alguien que también debutó con esta organización -vino en el 2012 en un mega canje procedente de los Azulejos de Toronto-, pero que nunca pudo establecerse o quizá no le dieron tiempo para hacerlo.

Los scouts, por aquel entonces, confiaban en que DeSclafani podía convertirse en un abridor de Grandes Ligas y aquí está, varios años después y varias organizaciones más tarde, como uno de los pilares de la rotación de San Francisco.

Si Castano se iba a las duchas después de cinco entradas con una carrera y tres imparables, DesClafani se iba un capítulo más tarde y con el pesar de un solo error cometido: dejarle una bola demasiado mansa en la zona de strike a un Chisholm convertido en bujía ofensiva.

Este fue el tercer vuelacercas en la contienda de Chisholm, a quien se le proyectaba como un bateador de contacto, pero que ahora muestra un cierto poder bienvenido por unos Marlins siempre sedientos de ofensiva y que quedarían extasiados en el octavo con el batazo de Marte.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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