Blanco debe ser de hierro si Cuba quiere vencer a Venezuela en el Preolímpico de la Florida
Lázaro Blanco ha sido el caballo de batalla de Cuba en los últimos torneos internacionales. Y lo será una vez más. El derecho de Granma es el elegido para lanzarle a Venezuela en el primer juego del Preolímpico de Las Américas este lunes en West Palm Beach.
Tras la sacudida mediática y tal vez emotiva y emocional de la fuga de César Prieto apenas horas después de llegar a Estados Unidos, la isla dará comienzo a un torneo justo, apretado, donde un error se magnifica y donde los pronósticos van por otros lados.
Digamos que un alto por ciento de la clasificación de la mayor de las Antillas a los Juegos de Tokío 2021 dependerá de lo que pueda hacer Blanco ante una escuadra venezolana con un béisbol muy bien fundamentado y un as en la lomita probado en mil escaramuzas: Aníbal Sánchez.
A sus 35 años, Blanco se muestra como un elogio vivo a la consistencia y un recordatorio de que Cuba no ha podido sacar otro hombre de su nivel y confiabilidad en la lomita. Su recta no es de miedo, pero sus rompimientos engañan a cualquiera, algo que ha demostrado lo mismo contra amateurs que profesionales.
No se le puede regatear su sapiencia en el montículo. Trabaja en las esquinas y se mueve como pez en el agua en los conteos. A simple vista, bateadores con experiencia deberían ajustarse a su estilo y, sin embargo, las más de las veces se las ingenia para salir y seguir adelante.
Cuba debe rezar para que Blanca “duerma’‘ a los venezolanos durante un mínimo de cinco entradas y facturar al menos un par o tres carreras antes de darle paso a un bullpen con brazos jóvenes y potentes como los de Liván Moinelo y Raidel Martínez, algo que es más fácil decirlo que hacerlo.
Algo a favor de los cubanos resalta cierta “estabilidad’‘ de personal en los últimos eventos internacionales -donde no ha habido un triunfo resonante- y el hecho de que 19 de estos 26 seleccionados poseen algúin tipo de experiencias en circuitos profesionales de Canadá, México y Japón.
Sánchez es otro que hace tiempo le dijo adiós a una recta en la franja de arriba en las noventa millas, pero no por gusto se mantuvo más de una década en Grandes Ligas ni ganó 112 juegos. El derecho de Maracay ha vivido lo bueno y lo malo del béisbol, de lanzar un partido sin hit ni carrera a descender a las Menores.
La vida le ha puesto obstáculos y eso lo ha endurecido dentro y fuera del terreno. De modo que su sola presencia en el box debe ser motivo de confianza para el manager José Aguacil, quien cuenta además con peloteros probados en la gran carpa como Robinson Chirinos y otros con mucho tiempo de servicios en las granjas de los clubes de las Mayores al estilo de Herán Pérez y Juniel Querecuto.
Muchos ponen fe en el hecho de que Cuba vencio a República Dominicana en un choque de preparación, pero de eso no hay absolutamente ninguna lectura que hacer. Blanco debe convertirse en el Caballa de Hierro ante Venezuela y Sánchez. De lo contrario, la clasificación antillana verá sus márgenes reducidos al minino.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de mayo de 2021, 11:05 a. m..