Trevor Rogers viene reforzado del Juego de Estrellas. Recibió consejos de un gran pitcher
Trevor Rogers sintió un poco de intimidación con Max Scherzer. También se sorprendió gratamente cuando supo que Manny Machado sabía quién era él y se impresionó con el asombro que tenía Mark Melancon.
El joven abridor de los Marlins compartió con docenas de estrellas de Grandes Ligas en sus tres días de participación en las festividades del Juego de las Estrellas en Denver.
Pero ninguna de esas reuniones prendió más en él que la conversación que tuvo con Kevin Gausman.
El lanzador de los Gigantes de San Francisco se acercó al novato para presentarse y Rogers vio una gran oportunidad.
Al igual que Rogers, Gausman fue reclutado en la primera ronda del draft y llegó al Partido Estelar por primera vez en su carrera.
A diferencia de Rogers, Gausman tiene 30 años y trabajó duro en las Mayores por ocho temporadas para finalmente capitalizar todo su potencial y ganarse el puesto en la cita de Colorado.
“Quería saber qué pasaba por su cerebro. Ha estado por un tiempo en Grandes Ligas y solo quería ver cómo logró todo este éxito’’, expresó Rogers el sábado en Filadelfia.
“Realmente le pregunté, ‘¿cuál es la diferencia entre este año y todos los anteriores?’’’
Con 23 años, Rogers tiene el aspecto de una futura superestrella, con una bola rápida de 95 millas por hora, dos buenos envíos de rompimiento, una efectividad de 2.31 y 122 ponches en 101 y un tercio de entradas de labor.
Aún así, sabe que sus días más difíciles en la actual temporada probablemente estén por venir.
Los rivales ven más videos de él todos los días y los scouts preparan informes más completos.
Sabe que el éxito puede desaparecer en un instante. En cierto modo le sucedió a Gausman, quien tuvo un promedio de limpias de 3.57 en 2014 como novato con los Orioles de Baltimore.
Este año exhibe logró efectividad de 1.73 en la primera mitad y es un seguro contendiente al premio Cy Young.
“Los bateadores”, recordó Rogers que Gausman le dijo. “Te avisarán cuándo necesites hacer un ajuste. Me tomó siete años darme cuenta de eso’’.
Unos días después, su reunión con Gausman todavía era lo úunico era la único que tenía en su cabeza mientras se preparaba para su primera apertura de la segunda mitad, el martes contra los Nacionales en Washington.
Con solo 25 juegos de experiencia en las Mayores, era lo que estaba buscando en Colorado.
Gausman le contó cómo cambió la distribución de sus envíos a lo largo de su carrera.
En sus primeras cinco campañas, Gausman lanzó su slider casi el 12 por ciento de las veces y usó su splitter menos del 20 por ciento.
Esta temporada utiliza el splitter el 37.5 por ciento del tiempo y su slider la ha tirado solo unas 100 veces. Los bateadores le conectaban por encima de .300 con el slider durante cinco años. Simplemente no funcionó.
La conclusión principal de Rogers de su encuentro con Gausman fue: “estás aprendiendo hasta el día en que te retiras así que tendré que seguir aprendiendo y creciendo. Cuando veo que los bateadores se ajustán es hora de que yo también lo haga’’.
“Mucho de eso es simplemente seleccionar bien los pitcheos y por eso continuaré usando un poco más la slider. Si solo mezclo bien mis tres lanzamientos creo que estaré bien’’.
Hasta ahora, esos ajustes han ido bien. El año pasado, Rogers llegó a las Grandes Ligas antes de lo planeado y no le fue bien en sus siete salidas. Tuvo efectividad de 6.11 y solo llegó a la quinta entrada dos veces.
Una y otra vez, el manager Don Mattingly ha dicho que fue una valiosa experiencia docente.
En retrospectiva, Rogers estaba tratando de ser demasiado perfecto. Su proporción de ponches por base por bolas paso de 3.00 a 3.59 esta temporada.
“Era un poco tímido’’, aseguró Rogers. “Pensé que tenía que ser perfecto en la zona de strike’’.
En su penúltima apertura de la pasada temporada Rogers ponchó a seis peloteros de los Bravos de Atlanta en forma consecutiva.
“Eso realmente me abrió los ojos a lo agresivo que puedo ser en la zona con mis envíos’’, explicó Rogers.
Fue la inyección de confianza que necesitaba para su primera temporada completa. En su segunda salida del 2021 Rogers ponchó a 10 bateadores, el máximo de la temporada, y redujo su efectividad a 1.80. No ha subido por encima de 2.40 desde entonces.
Sin embargo, las últimas cuatro aperturas de Rogers antes del receso por el Juego de Estrellas constituyeron su racha más difícil pues su promedio de limpias aumentó de 1.87 a 2.31. Puede que sea la fatiga o quizás esos ajustes que Rogers sabe que se avecinan.
Quizás, sin embargo, solo necesite otra inyección de confianza. Un viaje al Juego de Estrellas, insiste Mattingly, puede ser la cura perfecta.
“Ir a ese juego, estar cerca de los mejores peloteros y ver esa imagen completa te da mucha confianza’’, sentenció Rogers.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de julio de 2021, 2:10 p. m..