Si lo construyes, ellos vendrán. Cinco cubanos al terreno de Field of Dreams en un laberinto de maíz
En medio de tantas turbulencias, las Grandes Ligas harán realidad este jueves una de sus mejores ideas en los últimos tiempos. Cuando los Yankees y los Medias Blancas salgan al terreno en medio de un sembrado de maíz en Iowa vivirán un verdadero Field of Dreams.
Lo construyeron y estarán, porque este Terreno de Sueños un juego con todas las de la ley, inspirado en la ya mítica película de Hollywood que tanto marcara a generaciones de aficionados al béisbol por la pureza de su mensaje y la belleza de sus imágines.
Para jugadores como los cubanos José Abreu, Yoan Moncada, Yasmany Grandal y Luis Robert Moirán, se trata de otro sueño que también se hace realidad por el lado de los patiblancos, Nestor Cortés estará por los Yankees, aunque sea una pena que Aroldis Chapman, en la lista de lesionados, no pueda trabajar el noveno en el parque erigido para la ocasión.
Protagonizada por Kevin Costner, Ray Liotta, James Earl Jones y Burt Lancaster, Field of Dream resultó una sensación en 1989 y ya nunca más se apartaría de la imaginación de los aficionados que repetían una y otra vez la frase de “si lo construyes, él vendrá’‘.
La historia gira en torno a dos planos temporales que van desde el presente del filme a un pasado donde el pasatiempo nacional reinaba casi en solitario como el deporte preferido de los Estados Unidos y los jugadores eran reverenciados como semidioses.
El largometraje narra la relación complicada de Costner con su padre. El protagonista encuentra un aliado en el mítico Shoeless Joe Jackson -¿recuerdan la película Ocho Hombres Fuera- y otros jugadores de las Grandes Ligas de ese tiempo pasado, quienes aconsejan: “Si lo construyes, él vendrá’‘.
Nominado a tres premios de la Academia, incluida la de Mejor Película, el filme se hará tangible en un estadio de béisbol con capacidad para 8,000 asientos -los boletos volaron en minutos- en medio de un laberinto de 159 campos de maíz fuera del parque con la forma del logotipo de MLB.
No aparece fácil el camino de las Mayores en su disputa con el Sindicato de Peloteros para encontrar terreno común y extender la paz laboral de los últimos tiempos, pero al menos esta iniciativa une a todos en el amor más puro del béisbol’‘.