Cuando los Bravos perdieron a su mejor jugador buscaron parte de la solución en el poder de un cubano
Cuando Ronald Acuña Jr. se lesionó en Miami, los Bravos se encontraban terceros en la División Este. Otra franquicia le hubiera dicho adiós a la temporada, pero Atlanta no bajó los brazos y, por el contrario, salió a buscar sluggers como Adam Duvall y, especialmente, Jorge Soler.
El cubano no estaba viviendo sus mejores días en Kansas City -posee la marca histórica de los Reales con 48 vuelacercas en el 2019- como lo indicaba su OPS de .658, muy bajo para un hombre de su poder. Ahora, desde que llegara a Georgia, esa estadística creció a .837 y todavía encuentra espacio para aumentar.
Soler está consciente que lo trajeron para producir y conducir a los Bravos a un nuevo viaje a los playoffs y él no puede estar más contento. Jugar en octubre es algo que le ilusiona mucho.
¿Qué pasó por tu mente cuando te cambiaron a Atlanta?
“En ese momento me sentí congelado, porque no pensé que me iban a cambiar y sobre todo con el año que estamos teniendo. Todos estamos conscientes de que no estamos teniendo un buen año. Pero luego lo he asimilado bien y desde que llegué aquí todo ha ido de lo mejor’‘.
Pero la movida a los Bravos se ha reflejado en mejores números.
“Creo que se debe al ambiente, la buena vibra que siento aquí, los nuevos compañeros de equipo. Fue como respirar otro aire y eso es algo que a veces es necesario para un pelotero’‘.
Hablando de compañero, vuelves a reunirte con Guillermo Heredia.
“Sí, ya estuvimos juntos alguna vez en un equipo juvenil en Cuba. Heredia tiene una energía increíble. Si vienes dormido al jugo, te vas a despertar con él, porque él hace que te despiertes’‘.
Atlanta es una franquicia histórica, respetable.
“Es un equipo que siempre está metido en los playoffs. Sé que me trajeron para acá para ayudar en lo que más pueda y estoy consciente de ello. Trataré de hacer lo que mejor pueda para ayudar a este equipo’‘.
Ya eres un veterano, ¿qué más quisieras alcanzar?
“Quisiera tener años como en el 2019, cuando tuve mis 48 cuadrangulares. No estoy diciendo que sea igual, pero al menos pegar unos 35 o 40 jonrones. Lo más importante es divertirme y jugar todos los días’‘.
Ya son ocho años en las Mayores, ¿estás contento con tu carrera?
“Sí, estoy muy contento. Lo único que lamento es que cuando era más joven me lesioné mucho. Creo que eso me hizo perder mucho tiempo, peor aprendí de todo eso y ahora te puedo decir que miro mi carrera con satisfacción’‘.
¿Qué significa jugar aquí en Miami?
“Mucho. Aquí están mis familiares y amigos que no tenían la posibilidad de irme a ver allá en Kansas City o Atlanta. Uno se siente más contento sabiendo que en las gradas hay personas que te quieren bien’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de agosto de 2021, 11:23 a. m..