Béisbol

Sandy Alcántara empata marca del cubano José Fernández, no merecía perder bajo ningún concepto

Bajo ningún concepto Sandy Alcántara merecía perder. El dominicano tuvo quizá la apertura más dominante de cualquier abridor de los peces en la temporada al punto de implantar una marca personal de 14 ponches en nueve entradas de actuación y tocar las 100 millas en varias ocasiones.

Afortunadamente, los Marlins se encargaron de que al menos no cargara con la derrota y Alcántara pudo contemplar como su equipo dejaba al campo en la décima entrada 2-1 a los Mets con un batazo de Bryan de la Cruz que pegó en la cerca del jardín central.

El último lanzador de Miami en sumar 14 ponches en un partido fue Dan Straily el 22 de abril del 2017 contra los Padres de San Diego, y el último en lograrlo en casa fue el cubano José Fernández el 9 de septiembre del 2016 frente a los Dodgers de Los Angeles.

La eterna batalla entre juventud y experiencia se dio nuevamente este miércoles en Miami. Y no defraduó. Alcántara y Rich Hill se enfrascaron en un tremendo duelo de pitcheo donde sostuvieron una pulseada pitcheo a pitcheo, bateador a bateador.

Poco a poco, Alcántara ha ido solidificando su estatus no solo como el as de la rotación, sino como un caballo de batalla, un devorador de innings como no se veía desde hace mucho tiempo en la organización, al punto que por sexta ocasión en fila alcanzó la séptima entrada de faena.

El quisqueyano llegó a 180.2 capítulos de faena y de continuar esta marcha podría eclipsar su propio récord personal de 197.1 establecido en el 2019, pero resulta preocupante que nunca en su aún corta carrera de Grandes Ligas ha mostrado una temporada ganadora.

Alcäntara cometió un solo error en la sexta entrada, cuando Michael Conforto le saco una bola del parque, pero que sirvió para empatarle un juego que venía dominando cómodamente con esos 14 ponches, un solo pasaporte y apenas cuatro imparables permitidos.

Hill, por su parte, apeló a toda su veteranía para silenciar a los peces a lo largo de seis capítulos, aunque a diferencia de Alcántara con sus bolas de fuego que tocan las 100 millas por hora, echó a mano a su amplio repertorio de curvas y rompimientos que suelen dormir los bates rivales.

Quizá ya no es aquel lanzador de los Dodgers que ponchaba a cualquiera, pero sigue siendo un lanzador capaz de inducir muchos batazos por el piso y desde que llegara a los Mets ha sido una influencia positiva dentro de un marco caótico dentro y fuera del terreno.

Con 17 temporadas en sus costillas, Hill solo se complicó en la segunda entrada al permitir sencillo impulsor de Alex Jackson que remolcó a Bryan de la Cruz, pero luego de eso volvió a su hermetismo y a colgar ceros con ocho ponches, cinco hits y cero pasaportes.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de septiembre de 2021, 9:54 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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