Entrenador de béisbol antivacunas presenta demanda por discriminación religiosa contra equipo
Dos entrenadores de las ligas menores de béisbol de los Washington Nationals —uno de ellos de la Florida— presentaron denuncias por discriminación religiosa después que, alegan, fueron despedidos por negarse a ponerse las vacunas contra el COVID-19.
Larry Pardo, de Miami, y Brad Holman, de Wichita, Kansas, presentaron denuncias ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC), alegando que la franquicia de béisbol violó “sus derechos a la libre expresión y observación de sus creencias religiosas sinceras”.
Las denuncias ante la EEOC fueron presentadas el viernes por el abogado de ambos de Miami, Alexander Fox. Se espera que las quejas sienten las bases para una demanda federal.
Los entrenadores son solo dos de un creciente número de estadounidenses que están tratando de obtener exenciones religiosas de vacunarse, conforme más gobiernos y empresas han comenzado a obligar a las inoculaciones.
La semana pasada, los Nationals rescindieron los contratos de Holman, de 53 años, quien era coordinador de lanzamiento de las ligas menores, y de Pardo, de 55 años, que entrenaba en la Florida Complex League, una liga de nivel de novatos afiliada a los clubes de las grandes ligas. Ambos hombres se unieron a los Nationals en 2018.
Pardo es graduado de la escuela secundaria Columbus que jugó en las ligas menores a mediados de los años 80 y principios de los 90. Ha trabajado como entrenador de lanzadores en diferentes franquicias y ligas menores.
Los Nationals fueron uno de los primeros equipos de las Grandes Ligas que exigieron a los empleados que no jugaban que recibieran la vacuna contra el COVID-19, o presentaran una exención válida. El ex vicepresidente de los Nationals, Bob Boone, dimitió a principios de este mes por este mandato.
En un comunicado de prensa, Pardo y Holman dijeron que los Nationals “fingieron ofrecerles” la oportunidad de explicar cómo sus creencias religiosas les eximían de recibir la vacuna. Menos de 36 horas después, el equipo les negó la exención, dijeron.
“Aunque no vamos a comentar sobre exenciones específicas, nos tomamos muy en serio todas las solicitudes y realizamos un proceso riguroso e interactivo en cada una de ellas, tal y como prescribe la ley aplicable”, dijo un portavoz de los Nationals en un comunicado.
Pardo es católico y Holman es cristiano evangélico. Afirman que recibir la vacuna va en contra de sus creencias religiosas porque “se fabrican y/o prueban con células de fetos abortados”. También dijeron que habían estado sometiéndose regularmente a pruebas de detección de COVID-19.
“Larry y Brad tomaron esta decisión después de muchas horas de oración”, escribió Fox en el comunicado de prensa. “No podían y no elegirán ponerse las vacunas aunque les cueste sus empleos, lo que finalmente ocurrió”.
Las vacunas de Pfizer y Moderna utilizaron líneas celulares descendientes de tejido fetal abortado en 1973, no para desarrollar la vacuna, sino para probar si funcionaba. La vacuna de Johnson & Johnson no contiene células fetales, pero sí utiliza células replicadas de tejido abortado en 1985 durante su proceso de producción.
A pesar de la amplia disponibilidad de las vacunas, Estados Unidos ha tenido problemas para inocular a una cantidad suficiente de su población, lo que ha contribuido a agravar la última oleada impulsada por la variante Delta. Sin embargo, muchos líderes religiosos de alto nivel se han opuesto a las exenciones religiosas y han instado a sus fieles a vacunarse.
El mes pasado, el Papa Francisco instó a los feligreses en América del Norte y del Sur a vacunarse, calificando las inoculaciones de“un acto de amor”. El Vaticano también ha dicho que es “moralmente aceptable” inocularse con vacunas desarrolladas con líneas celulares de fetos abortados.
Algunos obispos de algunas ciudades de Estados Unidos han ofrecido mensajes opuestos: la arquidiócesis de Nueva Orleans, por ejemplo, llamó la vacuna de Johnson & Johnson “moralmente comprometida”.
Los líderes de las iglesias ortodoxas griegas, ortodoxas orientales y luteranas de Estados Unidos se han negado a respaldar las exenciones religiosas.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de septiembre de 2021, 4:16 p. m..