Lanzador de los Marlins experimenta problemas de crecimiento, pero el equipo confía en su potencial
Son problemas propios del crecimiento, pero que deben resolver si realmente esperan avanzar en Grandes Ligas. De alguna forma u otra, los jóvenes peloteros que los peces están probando por estos días dan a partes iguales muestras de talento y de carencia, uno de esos casos es Edward Cabrera.
Considerado uno de los mejores prospectos del pitcheo por su arsenal y velocidad, Cabrera todavía es un producto inacabado y eso se vio bien claro el viernes en la noche en Tampa Bay, cuando su incapacidad para sacar un último out en la primera entrada le costó demasiado a él en lo particular y al equipo en general.
“Es algo que va a pasar’‘, comentó Cabrera, quien permitió tres anotaciones en la entrada con dos outs que probarían ser demasiadas para los peces y su anémica ofensiva en ruta a una derrota 8-0. “Tienes que seguir trabajando. No puedes permitir que cosas como esas borren lo bueno que has hecho’‘.
Si prospectos, que ya no lo son tanto, como Trevor Rogers han solidificado su puesto en la rotación del 2022, Cabrera es de eso que debe demostrar un avance consistente para ser tomado en cuenta, porque tras Sandy Alcántara, Pablo López y en menor medida Eliéser Hernández, nadie tiene su ubicación escrita en piedra.
Los números fríos dirán que Cabrera no las tiene todas consigo desde que los Marlins decidieran darle la oportunidad de debutar en Grandes Ligas, porque una foja de 0-3 y un promedio de carreras limpias de 5.79 pudieran dar una percepción negativa de este joven dominicano.
Pero el alto mando del club sabe que debe tener paciencia con lanzadores como Cabrera, porque hasta el mismo Rogers vivió problemas similares cuando debutó con la organización durante la recortada contienda del 2021 y solo tras varias experiencias, buenas y malas, encontró el camino de la regularidad.
Entre otras cosas, el manager Don Mattingly su cuerpo técnico, quieren ver cómo Cabrera responde a la adversidad y a los ajustes que equipos superiores en bateo como los Rays, que saben trabajar muy bien los conteos y llevan a los pitchers a aguas profundas.
“Considero que su actitud es realmente buena’‘, apreció Mattingly. “Pone atención a lo que está haciendo entre entradas. Experimenta algunos problemas propios del crecimientos de un lanzador. Ahora mismo eso no parece bien, pero le puede ayudar con tiempo. El chico mantiene la compostura. A veces se apresura demasiado, pero puede ser muy bueno’‘.
Cabrera, por su parte, entiende que lo último que puede sentir es complacencia.
“Cuando estas aquí en las Grandes Ligas no puedes sentirte satisfecho’‘, agregó Cabrera. “Quieres continuar trabajando para mejorar. Ahora las cosas no están funcionando de la manera correcta, pero hay que seguir adelante y alcanzar el potencial de uno’‘.