Béisbol

El cubano Yuli Gurriel en busca de imponer nuevas marcas en la postemporada

A palo limpio de principio a fin durante una temporada larga de 162 partidos ante el mejor pitcheo del mundo, Yuli Gurriel escribió una página de gloria al convertirse a los 37 años de edad en el pelotero latino de mayor edad en conquistar una corona de bateo, el segundo cubano en ganarlo y el primero proveniente de las Series Nacionales.
A palo limpio de principio a fin durante una temporada larga de 162 partidos ante el mejor pitcheo del mundo, Yuli Gurriel escribió una página de gloria al convertirse a los 37 años de edad en el pelotero latino de mayor edad en conquistar una corona de bateo, el segundo cubano en ganarlo y el primero proveniente de las Series Nacionales. Foto: AP

A pesar de las barreras que separan al béisbol cubano en el afán de llegar a un acuerdo con las Grandes Ligas para firmas directas de sus jugadores desde la isla, la importancia del pelotero antillano sigue en ascenso con las proezas que alcanzan aquellos que actúan al más alto nivel en Estados Unidos.

Esta temporada del 2021 ha sido formidable para un grupo de estrellas cubanas de Grandes Ligas, sobresaliendo en lo individual Yuli Gurriel como campeón de bateo de la Liga Americana y Yordan Álvarez como Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato.

Y la Serie Mundial que se inicia este martes (8:09 p.m.) en el Minute Maid Park de Houston entre los Astros y los Bravos de Atlanta también pudiera resultar histórica para los cubanos.

Gurriel no sólo se conformó con ganar el título de bateo de la Liga Americana para convertirse en el segundo pelotero nacido en la isla en lograrlo. También alcanzó otras proezas para afianzar su rica historia beisbolera.

A palo limpio el espirituano aplastó al pitcheo de los Medias Rojas de Boston sumando 10 imparables en la Serie de Campeonato para llegar a 64 en postemporada y unirse a una lista de 35 jugadores que han superado dicha cifra y el cubano con más incogibles en estos juegos en busca del campeonato.

Gurriel inició flojo la primera fase de la postemporada cuando compiló para sólo .176 de promedio (17-3) y dos carreras impulsadas, en victoria de su equipo ante los Medias Blancas de Chicago donde jugaban en rol de estelares cuatro de sus compatriotas: José Abreu, Luis Robert, Yoan Moncada y Yasmani Grandal.

Pero en la Serie de Campeonato fue el segundo mejor bateador de los Astros detrás del oriundo de Las Tunas, Yordan Alvarez (MVP). Gurriel terminó con .455 de promedio (22-10), un jonrón, seis remolques, cuatro anotadas, embasamiento de .520, slugging de .636 y OPS de 1.156.

Para Yuli esta será su tercera Serie Mundial donde hasta el momento mantiene un promedio de .263 (57-15), nueve impulsadas, cinco anotadas, tres jonrones, embasamiento de .300, slugging de .509 y OPS de .809.

Gurriel es líder en dobletes con cinco entre los peloteros cubanos en Series Mundiales, se ubica tercero en incogibles (15) detrás de Tony Pérez (23) y Dagoberto (Bert) Campaneris (20), está igualado en jonrones con tres con Pérez, José Canseco, Randy Arozarena y Yasiel Puig; a la vez de que sus nueve producidas lo sitúa en el tercer lugar a sólo dos de Pérez (11) y a una de Canseco (10).

Si Yuli conecta un jonrón en esta Serie Mundial se ubicaría de líder entre los cubanos, en caso de remolcar tres superaría a Pérez y a Canseco, mientras que con cinco imparables pasaría a Campaneris para ser segundo sólo por detrás de Pérez. Y si con 14 juegos celebrados hasta el momento (igualado con Canseco) celebra seis más sería el segundo con más partidos detrás del propio Pérez (27) y por encima de Campaneris (19).

El veterano jugador es líder entre cubanos en postemporada en imparables con 64, en carreras impulsadas (33), en juegos celebrados (67), en dobles (13), en anotadas (24) y segundo en jonrones con seis, uno sólo por debajo de Canseco y Pérez. Y estos números deben mejorar con algunos juegos que disputará con los Astros en esta Serie Mundial ante los Bravos.

Durante la temporada regular ante el mejor pitcheo del mundo, Gurriel escribió una página de gloria al convertirse a los 37 años de edad en el pelotero latino de mayor edad en conquistar una corona de bateo, el segundo cubano en ganar la corona (Tony Oliva fue el otro) y el primero proveniente de las Series Nacionales.

Con sus .319 de promedio ingresó en un grupo selecto de jugadores que ganaron el título de bateo después de cumplir 37 años, entre los que se destacan cinco de los mejores bateadores de todos los tiempos como Ted Williams (39 en 1958, .328), Honus Wagner (37 en 1911, .334), George Brett (37 en 1990, .329), Tony Gwynn (37 en 1997, .372) y Barry Bonds dos veces (37 en 2003, .370, y 39 en 2004, .362).

El Yuli fue el pelotero latino número 21 que ostenta el premio. La lista la encabeza República Dominicana (9), Venezuela (5), Puerto Rico (3), Cuba (2), Panamá (1) y México (1).

El latino con mayor número de títulos de bateo es el panameño Rod Carew que repitió en siete ocasiones en la Liga Americana, cuatro de ellos de manera consecutiva.

En sus seis temporadas con los Astros comenzando a los 32 años después de una larga carrera en Cuba y por breve tiempo en Japón, el Yuli batea para .293 de promedio (cerca de .300) y tres veces ha superado las 80 impulsadas (una con más de 100).

Otras cifras que pudieran romperse entre cubanos en esta Serie Mundial es el número de jugadores en un mismo partido, pues en esta ocasión estarán presentes en la nómina de ambos equipos cinco antillanos: Yordan Alvarez, Aledmys Díaz y Yuli Gurriel por los Astros; con Jorge Soler y Guillermo Heredia (suplente) por los Bravos.

En caso de que en algunos de los desafíos estén presentes en un mismo juego los cinco cubanos, sería la primera vez en ocurrir, rompiéndose la marca anterior del 9 de octubre de 1965 cuando en el tercer juego de la Serie Mundial los Mellizos de Minnesota ubicaron a cuatro ante los Dodgers de Los Angeles: Camilo Pascual como lanzador, Hilario “Sandy’’ Valdespino con un turno como emergente, Zoilo Versalles fue el torpedero y Tony Oliva de tercer bate en el bosque derecho.

La actuación brillante de los cubanos es una confirmación de que si en esta isla no se hubiera eliminado el béisbol profesional en 1961, la cifra fuera más alta que la República Dominicana y con muchos en plano de superestrellas.

También es una señal de lo que se convertiría Cuba en poco tiempo en caso de que en algún momento exista un acuerdo entre la MLB y la Federación Cubana de Béisbol; o que ocurra cualquier otro cambio que permita las firmas directas de los peloteros cubanos desde la isla sin tener que abandonar el país de manera ilegal.

Y es que existe una realidad imposible de negar: “A pesar de todos los obstáculos que tiene el pelotero cubano para alcanzar un desarrollo pleno, en esta isla se levanta una piedra y debajo de ella sale una futura estrella del deporte de las bolas y los strikes’’.

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