Béisbol

La oportunidad se llama Jorge, el poder se apellida Soler. El cubano impulsa a los Bravos

Cuando los Bravos perdieron a Ronald Acuña y a Marcell Ozuna pudieron haber levantado bandera blanca. Pero estamos hablando de los Bravos, una franquicia que siempre da batalla con lo que tenga, con una cultura de competir hasta el último minuto, aunque caiga las más de las veces en el intento.

Atlanta no perdió tiempo y horas antes de que cerraran los cambios directos en las Mayores salieron al mercado a buscar...y encontraron a Jorge Soler, quien el sábado en la noche recompensó una vez más esa confianza al pegar un cuadrangular que inclinó para los de Georgia un partido con pizarra de 3-2 sobre los Astros.

Soler aseguró que los Bravos se encuentren ahora a un partido de conquistar su primera Serie Mundial desde 1995, cuando eran una de las mayores potencias en la Liga Nacional.

La conexión del cubano en la séptima entrada se elevó como una línea potente por todo el jardín izquierdo e hizo que su compatriota Yordan Alvarez -un poco oxidado por los tantos meses de bateador designado- se estrellara contra la cerca con el peligro de una lesión.

Minutos antes de su batazo, Soler había contemplado con alegría como una conexión similar de Dansby Swanson, pero en esta ocasión por toda la pradera derecha para igualar un choque que se encontraba 2-1 a favor de los visitantes, que necesitan de inmediato detener la crecida de Atlanta.

La conexión de Soler llevaba un poco de historia porque fue la primera que conecta un emergente nacido en Cuba como parte de una postemporada, porque el potente pelotero de La Habana abrió este desafío en el banco, en espera de una oportunidad que no desaprovechó.

Este juego comenzó de manera diferente para los Bravos, que llegaron a la sexta entrada con marcador adverso de 2-0, incluyendo un cuadrangular de José Altuve, quien parece el único hombre de los Astros capaz de aportar con el madero, ya que en general la potente ofensiva de los texanos se ha visto silenciada de manera general en estos dos últimos juegos.

Altuve sería víctima de una tremenda atrapada en la octava entrada de Eddie Rosario, quien le robó un extra base al venezolano y puso el out final de ese capítulo.

El enfrentamiento de lanzadores abridores del Juego 4 fue uno de los más inusuales que veremos en un juego de la Serie Mundial. El abridor de los Bravos, Dylan Lee, es fácilmente el lanzador más anónimo y menos logrado para comenzar un juego de Serie Mundial. Lee duró solo cuatro bateadores y fue retirado.

En el otro lado estaba Zack Greinke, quien lideró a los lanzadores activos en entradas lanzadas. Greinke abrió una vez en la Serie de Campeonato de la Liga Americana y duró solo cuatro outs. En el Juego 4 lanzó cuatro entradas en blanco, permitiendo cuatro hits y ponchando a tres.

Esta historia fue publicada originalmente el 31 de octubre de 2021, 0:01 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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