Béisbol

Jorge Soler hace recordar a Adolfo Luque, el primer héroe cubano en una Serie Mundial

En esta ocasión aprovechando la sensacional actuación de Jorge Soler en la pasada Serie Mundial donde conquistó el premio de Jugador Más Valioso en la victoria de los Bravos de Atlanta sobre los Astros de Houston, deseamos recordar al primer cubano en participar en estos clásicos de octubre y que se convirtió en el pionero entre los héroes latinoamericanos.

¿Su nombre?. Adolfo Luque. Un lanzador conocido por los estadounidenses como “Dolph’’ y en la isla como “El Habana Perfecto’’, que actuó por primera vez en una Serie Mundial en 1919 con los Rojos de Cincinnati de la Liga Nacional ante los Senadores de Washington, campeones de la Americana.

Catorce temporadas después cuando ya estaba en las postrimerías de su brillante carrera, Luque se convirtió en el primer latino en ser héroe de una Serie Mundial.

Ocurrió el 7 de octubre de 1933 en Washington cuando el estratega de los Gigantes Bill Terry lo llamó de relevo en la sexta entrada y el cubano se encargó de retirar a 13 bateadores con sólo dos sencillos permitidos, apuntándose la victoria cuando su equipo anotó tres veces en la parte alta de la décima entrada.

Con el último bateador retirado por el antillano comenzó para la capital de la nación una larga espera que se prolongó hasta 2019 cuando con el nombre de Nacionales de Washington ganaron la Serie Mundial.

Luque fue la primera estrella latina en Grandes Ligas sumando 194 victorias, siendo líder de pitcheo en 1923 con 27 triunfos y ocho derrotas con 1.93 de efectividad. En tres ocasiones guió la Liga Nacional en blanqueadas y en otras dos en promedio de carreras limpias.

En la misma etapa de Luque, otro cubano nombrado Miguel Angel González estuvo como receptor suplente en la Serie Mundial de 1929 con los Cachorros de Chicago. que perdieron en cinco desafíos ante los Atléticos de Filadelfia.

Cuba fue la cantera de jugadores hacia la pelota profesional de Estados Unidos desde que Esteban Bellán lo hiciera con los Troy Haymakers de la Asociación Nacional, para luego seguir en las primeras décadas del pasado siglo cuando sumaron 18 jugadores en Grandes Ligas con otro grupo numeroso en las Ligas Negras y en Ligas Menores, hasta que en 1961 llegó la abolición del profesionalismo que detuvo la entrada de cubanos al mejor torneo del mundo.

Mientras que por los restantes países latinoamericanos el primer jugador de Puerto Rico en una Serie Mundial fue Luis Rodríguez Olmo en 1949, con los Dodgers de Brooklyn. Por México, el intermedista Roberto “Beto’’ Avila en 1954 con Cleveland. Por Venezuela, el torpedero Luis Aparicio en 1959 con los Medias Blancas de Chicago, por Panamá Héctor López en 1960 con los Yankees de Nueva York y por República Dominicana el serpentinero Juan Marichal en 1962 con los Gigantes de San Francisco.

A partir de 1947 cuando Jackie Robinson rompió la barrera racial y con la entrada del primer latino negro el cubano Orestes Miñoso en 1949 con Cleveland, comenzó el auge de nuestros países con estrellas como Roberto Clemente, Orlando Cepeda, Camilo Pascual, Luis Tiant, Tony Pérez, Rod Carew y otros muchos, hasta llegar a la etapa actual donde es imposible hablar de Grandes Ligas sin hablar español.

Pero siempre debemos recordar la heroicidad del legendario Adolfo Luque que lo hizo en solitario en una época de discriminación en Estados Unidos.

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de noviembre de 2021, 5:20 p. m..

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