Los Cuban Dodgers se hacen sentir en Miami
Los encuentros con la prensa de Yasiel Puig, Alexander Guerrero y Yasmani Grandal definen perfectamente sus personalidades: el primero vocifera, gesticula y hasta discute amigablemente con el cerrador Kenley Jensen; el segundo entabla una conversación vivaz; y el tercero habla casi en susurros.
Cada cual es un mundo en sí, pero los tres comparten el pasado común de haber nacido en Cuba y le dan al equipo de Los Angeles ese aire distintivo que algunos han definido con una frase: los Cuban Dodgers.
"Todos tenemos un trabajo que hacer diferente dentro del club, pero es muy bueno saber que tienes compatriotas con los cuales puedes hablar de cosas comunes'', expresó Puig. "Guerrero ha hecho las cosas muy bien y Grandal es el de más experiencia en las Mayores. Nos llevamos muy bien''.
Experiencias distintas
De sobra es conocida las peripecias del cienfueguero Puig -y la complicada madeja de gente de toda calaña involucrada- para llegar a México y pasar a Estados Unidos en el 2012 tras cinco intentos de fuga, así como el escape del tunero Guerrero en el 2013 en su tercera oportunidad.
Experiencias muy distintas a la de Grandal, quien llegó a los 10 años mediante la lotería de visas y estudio en la Universidad de Miami y que por ello posee una vivencia más cercana al modo de vida estadounidense.
"Puede decirse así, que estoy más empapado que ellos en la forma de desenvolverse uno en este país'', afirmó el receptor nacido en Guira de Melena. "Pero soy tan cubano como ellos y siento que esa cercanía crece con el tiempo, a medida que estamos más juntos. Y creo que seremos más, porque Olivera ahorita sube al equipo''.
Ciertamente, si Héctor Olivera progresa como se espera en las Menores es muy posible que se integre antes de que finalice la temporada a los Dodgers, que le dieron hace apenas un par de meses un contrato por $62.5 millones.
Fuertes lazos
No cabe duda de que los Dodgers han intensificado sus lazos con el controversial mercado de peloteros cubanos, porque también concretaron un pacto de $8 millones con el lanzador holguinero Pablo Millán Fernández para darle continuidad a la tendencia de relacionarse con los agentes libres de la isla.
El pacto de Olivera se une a los de Millán, Puig ($42 millones), Guerrero ($28 millones) y Erisbel Arruebarrena ($25 millones). La suma de todas estas negociaciones se resume en $165.5 millones.
Lo cierto es que Los Angeles, uno de los mercados beisboleros más fuertes de todos los tiempos con un contrato billonario de televisión, posee recursos financieros ilimitados y su nómina en el 2015 es de $270 millones.
"Imagino que a los Dodgers les gustan los cubanos'', bromeó Guerrero, quien ha estado muy bien con el bate, pese a no tener posición fija y ser usado muchas veces como emergente. "El equipo es como una gran familia y dentro de ella los cubanos formamos otra familia más unida''.
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Esta historia fue publicada originalmente el 26 de junio de 2015, 7:15 p. m. with the headline "Los Cuban Dodgers se hacen sentir en Miami."