El reto de este joven pelotero de los Marlins será tan grande como enorme es el jardín central del loanDepot park
La responsabilidad de Jesús Sánchez será más grande que nunca en el 2022. Tras no poder encontrar ese jardinero central que anhelaba el club, los Marlins comenzarán su temporada con el prometedor pelotero dominicano en esa posición que no solo es demandante en extremo, sino que lleva los ojos de todos encima.
Muchos se preguntan si Sánchez será capaz de patrullar esa inmensa pradera sin lesionar su proyección ofensiva, de la que ya dio muestras en la contienda pasada, mientras cuidaba el ángulo derecho, pero ahora se requirirá mucho más de este muchacho.
Todo apunta a que Miami ubicará a Sánchez entre el cubano Jorge Soler y el venezolano Avisail García, un trío que de funcionar dotaría al conjunto del manager Don Mattingly de una vocación de poder innegable para acompañar a un pitcheo abridor muy mal respaldado en los últimos tiempos.
Pero existen dudas, Se trata de una posición que Sánchez no ha jugado desde el 2019 en el nivel de Triple-A, pero sus métricas defensivas avanzadas son prometedoras y con su juventud y el trabajo de los coaches de defensa, no hay por qué descartar un avanza del quisqueyano en el centro.
En sus inicios en la granja de los peces, Sánchez jugó 91 partidos en el bosque central en cinco temporadas de Ligas Menores (con 11 asistencias y dos errores en esos juegos), pero ninguna de sus 72 aperturas en las Grandes Ligas ha sido en ese puesto.
En cualquier caso, Jon Berti, García y quizás Brian Anderson pudieran apoyar en esa pradera en caso de ser necesario o darle un descanso a Sánchez, quien se ha puesto como meta ofensiva pegar al menos 60 dobles y seguir creciendo dentro del esquema de las Mayores.
En la contienda pasada, Sánchez indicó con su juego que pertenece a la alineación diaria de los Marlins. En su segunda etapa en las Grandes Ligas dejó una línea ofensiva de .251/.304/.808 en 64 encuentros, con 1.3 de victorias por encima de un pelotero de reemplazo (WAR).
Todavía hay mucho espacio para mejorar desde su porcentaje de ponches (31.1) hasta su paciencia en el plato, pues solo llegó a la inicial vía base por bolas en 20 ocasiones en 251 turnos, pero su pasión por el juego y sus habilidades -sobre todo el poder- son innegables.
Al final, la decisión de ir con Sánchez en el centro del terreno confirma la prioridad de la ofensiva sobre la defensiva, sabiendo que una mejor producción de carreras es fundamental para un equipo que promedió solo 3.85 anotaciones por juego la temporada pasada, la segunda cantidad más baja en el béisbol.
Los Marlins consideran que el beneficio de tener el poder de Soler en la alineación -con sus 94 jonrones en sus últimos 365 juegos, incluidos los playoffs- supera cualquier deficiencia defensiva de poner a Sánchez y García en el centro. Solo el tiempo dirá si el dominicano está listo para este reto.