Jugar un Clásico Mundial como pelotero profesional sería algo increíble, pero muy distinto a cuando lo hice con Cuba
Guillermo Heredia no es el mejor bateador de los Bravos, pero es el alma del equipo. Desde que se llega el clubhouse, la presencia del cubano impacta como si fuera un imán: latinos y anglos giran a su alrededor, como si fuera un polo de energía positiva.’
Matancero hasta los huesos, Heredia llegó a Miami justo a tiempo para vivir el Día de la Herencia Cubana en el loanDepot park, aunque sea desde la esquina contraria y frente a su hermano de profesión y compatriota Jorge Soler, quien está donde muchos quieren estar: en su casa.
Heredia ha sido uno de los que más apoya la nueva Asociación de Beisbolistas Profesionales Cubanos, porque siente que los de su tierra son los únicos que no poseen en respaldo y una guía cuando se trata de formar parte de los Clásicos Mundiales. Quizá ni él mismo pueda disfrutar del triunfo de esta idea, pero está seguro que los jóvenes si se beneficiarán de la misma.
Has llegado justo a tiempo para el Día de la Herencia Cubana.
“Para mí es un orgullo representar a mi país, ser cubano y llegar a este día, a esta serie aquí, eso vale mucho para mí. Eso me da un sentido de familiaridad y me hace sentir mejor en este día. Siempre daré todo en el terreno por mi equipo y por la victoria’‘.
¿Qué te parece Jorge Soler en los Marins?
“Me parece bien. Felicitaciones para él. Logró metas que él quería. En lo personal muy contento, porque es un amigo, un hermano. El ano pasado fuimos compañeros de equipo y fuimos campeones de la Serie Mundial. Contento de que lo hayan firmado aquí, cerca de su casa, de su familia. Eso es algo que muchos peloteros también lo quieren tener’‘.
¿Por qué muchos equipos quieren un pelotero como Heredia?
“No soy la mejor persona para dar esa descripción, pero creo que mi personalidad es contagiosa. Siempre algo jodiendo, alegrando, dando consejos, apoyando al equipo si esto jugando o cuando no estoy jugando, y que pase lo que pase da el ciento por ciento todos los días’‘.
¿Cómo describirías el estado de los Bravos en estos momentos?
“Hemos tenido varias bajas al inicio de la temporada, pero el equipo se siente bien, sobre todo en lo anímico. El béisbol es algo bien difícil, pero uno siempre está trabajando, como equipo siempre estamos conversando para ver los detalles que nos van faltando, pero vamos a seguir adelante y vamos a levantar. Eso es algo que viene pronto’‘.
Dicen que hay una manera de jugar a lo Bravo, ¿es cierto?
“Desde el primer día en que yo entré a la organización, todo empezó desde el clubhouse. Los mismos latinos, los americanos, todos se me acercaron y me dieron la bienvenida a la nueva casa y se me ofrecieron para cualquier ayuda. Me dijeron que me uniera la grupo y que formáramos una familia. Lo que logramos el año pasado fue algo increíble, que quedará para la historia y marcará mi carrera de por vida’‘.
Eres parte de la Asociación de Peloteros Cubanos...
“De eso estamos hablando siempre, en comunicación. Tenemos la mejor de las intenciones, porque somos los únicos en el béisbol organizado que no tenemos a nadie que nos represente, que nos respalde y nos guíe. Hay peloteros retirados en la asociación que nos pueden hablar, dar un consejo y fueron caballos en su momento’‘.
¿Confías en que puedan jugar en el Clásico Mundial?
“Creo que sí. No se si será para este 2023 o más adelante. Estamos haciendo algo para el futuro. Se quisiera que fuera para este, pero se está buscando algo para que los peloteros jóvenes que están saliendo ahora tengan ese apoyo, un respaldo y una mano tendida’‘.
¿Qué significaría volver a representar a Cuba en un Clásico Mundial?
“Sería algo increíble. Conociendo a todos los peloteros profesionales, viviendo con ellos en un clubhouse sería algo bien lindo. Sería distinto a cuando lo hice con Cuba. Ahora sería jugar un juego divirtiéndonos, estando con tu familia en cualquier lugar del mundo, compartir con ellos, como sucede en la pelota profesional. Eso nos haría más fuertes’‘.
Jesús Aguilar dice en varias entrevistas que te va a dar con el bolo...
“Aguilar es excelente persona, tremendo compañero de equipo. Jugamos juntos en Tampa Bay. A él le gusta imitarme, esas payaserías. Ahora la ha cogido con eso de darme con el bolo, que son dos espadas rosadas que tengo en Atlanta. Las empecé a usar un día de las madres y ahí seguimos con ellas’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de mayo de 2022, 2:20 p. m..