Jugador cubano será pilar de la selección de Estados Unidos en mundial de sóftbol, ¿cómo lo logró?
Javier Caballero llegó a este país con ganas de jugar sóftbol, pero sin imaginar que volvería a tocar el cielo de ese deporte. Cuando en el 2014 decidió abandonar unos Juegos Centroamericanos en México, su meta principal era ayudar a su familia y practicar el deporte que siempre ha amado sin muchas pretensiones.
Caballero -con mucha experiencia en el equipo Cuba- es hoy una de las principales cartas de triunfo en el montículo de la selección nacional de Estados Unidos que participará en el mundial de Nueva Zelanda del 26 de noviembre al 4 de diciembre, y a veces ni él mismo se cree lo que está sucediendo.
A sus 37 años y residente en Miami, Caballero hará historia como el primer cubano en defender los colores de este país en calidad de jugador. Para alguien que llegó solo, sin saber inglés, ni la manera en que funcionan las cosas, su trayectoria deja un mensaje positivo a quienes vienen en busca de un sueño.
¿Cómo hiciste para no perder el contacto con el sóftbol?
“Cuando llego a este país, uno se empieza a dar a conocer. Aunque uno no le crea te van conociendo por el nombre y los resultados que uno obtuvo en su país, en Cuba. Varios equipos se ponen en contacto, empiezan a pedir el número de teléfono e invitan a torneos en el país. De esta manera me he mantenido ligado al sóftbol en los Estados Unidos’’.
¿En qué momento te suman a la selección nacional?
“Ellos hacen un trabajo de captación. Van mirando. Van viajando a muchos torneos y evalúan a los ganadores, a los jugadores. Graban videos, porque tienen unos scouts que les hacen llegar esos videos a los coaches. Así van haciendo su trabajo de captación’’.
Este es un país con mucha tradición de sóftbol, con buenos lanzadores.
“Llegar al equipo nacional era algo impensable. Cuando llegué a este país, eso no pasó por mi mente. No trabajé para llegar al equipo, simplemente me mantuve activo en el sótbol que es lo que se hacer desde que tengo 14 años. Los resultados fueron saliendo y me escogieron. Para mí es un mérito tremendo y para mi familia. Mucha gente de Cuba me ha felicitado. Un país con 300 millones de habitantes y escogen a un latino para representarlos’’.
Pero has mantenido tus habilidades a pesar del tiempo y otro trabajo.
“En mi trabajo, tengo un jefe que es bastante flexible. Los torneos en los Estados Unidos se juegan de viernes a domingo. Trabajo de lunes a jueves. Mi jefe me autoriza y me voy a jugar mi torneo y el lunes estoy de vuelta en el trabajo. Así me he podido mantener activo’’.
Así y todo es complicado.
“Es complicado, pero donde vivo hay un gimnasio, así que con las pesas no tengo problemas y en los terrenos suelto mi pelota. A veces por la noche hago un bulpen con un amigo. Aquí no se entrena tanto, Lo principal es jugar los torneos. Se juegan hasta tres torneos al mes. El juego es lo mejor para la competencia’’.
Recuerdo cuando llegaste a este país, desorientado, pero con deseos.
“Llegué como lo hace todo el mundo. Mirando a ver cómo era todo. Siempre quise jugar sóftbol porque sabía la historia de este país en ese deporte, pero nunca imaginé que iba a escalar tanto. Nunca me desesperé. Sabía que al hacerme ciudadano americano se iban a abrir muchas puertas. Pero no pensé que iba a llegar tan lejos’’.
¿Qué esperas del mundial?
“La expectativa es ir a ganar. Tenemos un chat de Whasapp donde están todos los integrantes y todos hablamos de que vamos a competir para ganar. Vamos a jugar la mayor cantidad de torneos posibles de manera individual y el 19 de noviembre nos concentraremos en el Aeropuerto de Dallas y nos vamos todos para Nueva Zelanda’’.
¿Cuál sería el mensaje de tu historia a todo aquel que llega?
“Llegué aquí sin familia. No tengo aquí a mi madre, mis hermanos, pero tengo a mi esposa y dos hijos. He tenido que tirar para adelante solito, sin quejarme. Para adelante el carro y gracias a Dios he llegado’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de octubre de 2022, 8:34 a. m..