A todo el mundo le llega su turno. Solo hay que ser paciente. Pelotero cubano busca firma en Miami
Gilberto David Portilla supo desde edad bien temprano que su futuro no estaba en Cuba. De haber podido, su salida a la República Dominicana habría sido mucho mas temprana que a los 15 años, cuando partió acompañado solamente por su padre.
Nacido en Las Tunas y jugador de campocorto, Portilla se encuentra actualmente en Miami donde se prepara para sus presentaciones delante de los evaluadores de talento de Grandes Ligas, ayudado por el agente Carlos Pérez, de la empresa Leona Sports.
El caso de Portilla, de 18 años ilustra lo que está sucediendo con el beisbol de la isla, donde la edad de aquellos que pretenden comenzar su trayectoria profesional cada vez se hace menor, sin esperar siquiera el bautizo de fuego en las Series Nacionales. Es como si se siguiera una frase lapidaria: mientras mas temprano, mejor.
¿Por qué decides irte tan pronto?
“De hecho, tenia planeado irme mas temprano, desde mucho antes, pero no se dio la oportunidad. Pero cuando llegó a mis 15 años de edad no lo pensé dos veces. Se lo comenté a mi padre y él me ofreció todo su apoyo. Así que nos fuimos para la República Dominicana’‘.
¿Cómo fue la adaptación a un cambio tan brusco?
“Todo era muy diferente, desde la vida cotidiano y el alejarme por primera vez de mi madre. Deje la escuela y me concentré en el béisbol. Luego, el entrenamiento también cambió mucho. Para empezar, yo utilizaba el bate de aluminio en Cuba y tuve que familiarizarme con el bate de madera’‘.
¿Te tomó mucho tiempo sentirte cómodo allí?
“No tanto, puse de mi parte y aparte cualquier distracción para pensar solamente en pelota. Con el tiempo fui avanzando y en los dos años que estuve allí aprendí bastante, al punto que comencé a presentarme delante de los scouts de Grandes Ligas’‘.
¿Por qué no pudiste firmar?
“Los evaluadores de talento se fijaban en mi, pero en mi opinión creo que existió un mal manejo de mi figura por las personas que tenían la responsabilidad de presentarme. Creo que no me vendieron de la manera mas correcta ni supieron lidiar con los scouts, pero eso ya es historia y prefiero mirar adelante’‘.
Entonces decides venir a Estados Unidos.
“No tenia otra opción si quería mantener viva la esperanza de jugar pelota profesional. Ademas, si regresaba a Cuba muy probablemente no me iban a dejar salir nuevamente. Estaba en edad de servicio militar. Por eso emprendí otra vez el camino’‘.
¿Por donde te llevo ese camino?
“De Dominicana a Haití, de allí a Jamaica y luego a Nicaragua, donde inicie la travesía de tantos miles de compatriotas. Estuve un mes y medio hasta llegar a los Estaos Unidos. Muchas noches largas y frías, pero no podía mirar hacia atrás. Mi meta era llegar como fuera’‘.
¿Cómo das con Carlos Pérez?
“El siempre tuvo la intención de ayudarme siempre y cuando estuviera en este país. Una vez puse un pie aquí lo contacté y enseguida me ofreció su ayuda. Ahora mismo me esta ayudando en los entrenamientos para fortalecer mi cuerpo y mis habilidades antes de volver a presentarme a los scouts. Es que llegue con mas de tres meses sin tocar una pelota’‘.
¿Por qué crees que ahora si firmaras a diferencia de Dominicana?
“Me mantengo muy positivo y confío en mis habilidades. Firma es algo que significaría mucho para mi. Veo tantos cubanos que están firmando y me digo que también puedo. Recientemente, un amigo mio firmo y me alegre como si hubiera sido yo. A todo el mundo le llega su turno. Solo hay que ser paciente’‘.