Brayan Peña: un pelotero querido
Parece que fue ayer, pero ya Brayan Peña acumula 11 temporadas en el mejor béisbol del mundo sin las estridencias de otros de sus compatriotas y en la posición respetable de receptor de reemplazo.
Basta mencionar el nombre del cubano para ver entre jugadores y ejecutivos como casi se hace una reverencia, pues por donde quiera que ha pasado se puede advertir una estela de buen hacer y de entrega total al béisbol.
Actualmente con los Rojos de Cincinnati, Penia es todo un veterano y se le reconoce como uno de los que abrió las compuertas de la última hornada de cubanos en las Mayores, lo que no es poca cosa.
Se dice fácil, pero sumar 11 años en Grandes Ligas no es poca cosa.
"De fácil nada, primero ha sido un regalo de Dios para manteneros aquí y seguir representando a los peloteros latinos y cubanos, sobre todos a estos últimos, porque siempre hemos tenido que romper muchas barreras''.
Luego de cuatro franquicias y viajes a las Menores, eres un sobreviviente.
"La clave ha sido el trabajo y saber que soy un pelotero de reemplazo, un sustituto, sin creerme otras cosas. Sé cual es mi lugar en cada equipo y lo que debo hacer. Antes de esta entrevista estuve 20 minutos en la caja de bateo. Nunca sabes cuándo te llaman desde el banco''.
Un equipo una vez te cortó, otro te mando a las Menores, ¿nunca te decepcionaste?
"Nunca, siempre mantuve la fe en la creencia en que el trabajo duro me iba a sacar adelante. Tropiezos tenemos todos los seres humanos, pero con fe en Dios y en tu forma de ver la vida uno sale vencedor. En resistir no soy segundo de nadie''.
Tienes fama de pelotero entregado, de que alcanzas la milla extra.
"Como decimos los cubanos, la bola se corre y las franquicias saben y hablan unas con otras y se sabe qué pelotero se sacrifica y cual no. Tus mismos compañeros de equipo que van de un lugar a otro comentan sobre uno. Nada pasa desapercibido en las Grandes Ligas. Un pelotero como yo siempre tendrá una oportunidad''.
Dame tres cualidades que deba tener un catcher de reemplazo.
"Lo primero es disciplina, porque es difícil saber que puedes estar seis días sin jugar, y sin poner mala cara. La segunda el enfoque, porque cuando llega esa oportunidad de jugar no puedes poner excusa y sí estar listo. Y la tercera la dedicación, porque el catcher es un hombre de por si sacrificado''.
En todas las listas para un hipotético equipo cubano unificado para el Clásico del 2017 siempre aparece tu nombre.
"Pues claro que me gustaría si me llaman. Uno siempre quiere representar a Cuba. Uno siempre quiere jugar con los de uno, los de tu tierra. Pero ahora mismo mi enfoque está en ayudar a Cincinnati''.
¿Todavía recuerdas cuando a los 16 años te escapaste de un hotel en Caracas?
"Seguro. Aroldis Chapman y Kendrys Morales siempre en broma de dicen que yo fui uno de los primeros que abrió la puerta. Después vinieron Yunel Escobar, Alexei Ramírez y el resto. No creas, pensar en eso también me llena de orgullo''.
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Esta historia fue publicada originalmente el 14 de julio de 2015, 9:43 p. m. with the headline "Brayan Peña: un pelotero querido."