Los Marlins y Yuli Gurriel abren una ventana a un posible encuentro, ¿podrá darse esa reunión?
La esperanza de ver a Yuli Gurriel vestido en el uniforme de los Marins pudiera haber encontrado una nueva ventana de oportunidad. Varios reportes de prensa sugieren que las conversaciones se han reanudado entre el cubano y el equipo asentado en Miami, donde vive junto a una gran comunidad de compatriotas.
Más allá de los informes periodísticos, una fuente apuntó que Gurriel tendría entre sus manos alguna oferta y que la novena estaría esperando por una respuesta del veterano, a pesar de lo adentrada que se encuentra la primavera y lo cercano del Día Inaugural de la temporada.
Cualquier acuerdo, sin embargo, pasaría por un pacto de Liga Menor que seguramente estaría cargado de incentivos en base a los resultados que pudiera lograr el versátil y todavía útil pelotero que en el 2022 conquistó la Serie Mundial con los Astros de Houston.
Sin duda, ha sido una temporada baja tranquila en lo que respecta a Gurriel, a quien se le había vinculado con los Mellizos y los Astros, además de a los Marlins con reportes de que el conjunto afincando en el loanDepot park habría esgrimido una oferte en ese momento de alrededor de $2 millones y un puesto garantizado en el roster.
Sin embargo, Minnesota firmó a Donovan Solano para desempeñar el mismo tipo de función de Gurriel, mientras que los Astros simplemente no tienen mucho que ofrecer en cuanto a oportunidades, después de hacerse con los servicios del también cubano José Abreu y contratar de nuevo a Michael Brantley para que compartiera tiempo con Yordan Álvarez en el jardín izquierdo y como bateador designado.
Álvarez ha estado un poco tocado esta primavera, con dolor en la mano que le impide utilizar ciento por ciento su bate, pero no hay ninguna indicación de que está programado para perder algo de la temporada regular y el propio gerente general de los Astros, Dana Brown, reconoció el mes pasado que sería un reto para Gurriel conseguir muchos turnos.
En Miami las consideraciones serían otras porque el tiempo de juego sería compartido en la inicial con -el muchas veces lesionado- Garrett Cooper, y quizá hasta el venezolano Luis Arráez y su compatriota Jorge Soler, sin dejar de contar algunos turnos como bateador designado.
La presencia de Gurriel, con su liderazgo deportivo y humano, sería una tremenda adición en el terreno y en el clubhouse, sin descontar que a 38 años y dada su ética de trabajo, aún podría ser de ayuda real si logra mejorar los números de la contienda anterior.
Aunque Gurriel no vivió la mejor de sus temporadas para sus propios estándares en el 2022, estamos hablando de un pelotero probado que ha demostrado su capacidad de éxito en Cuba, Japón y las Grandes Ligas y que hace tan poco como en el 2021 conquistó el título de bateo en la Liga Americana.
La temporada pasada Gurriel dejó una línea ofensiva de .242/.288/.360 con ocho jonrones, muy lejos de lo alcanzado en la contienda previa con .319/.383/.462 y 15 cuadrangulares como parte de una alineación potente como la de Houston.
En un período de firmas internacionales donde los Marlins no movieron un dedo para sumar un cubano, a pesar de la firma de decenas, y donde se esfumó la posibilidad de traer al cerrador Aroldis Chapman, contar con un Gurriel aliviaría la ansiedad de una gran porción de la base de fanáticos en Miami.