Con cinco hits y tres impulsadas, pelotero de Miami sale de un letargo y eleva a los Marlins al triunfo
Era sabido que Luis Arráez no iba a permanecer en un letargo ofensivo por mucho tiempo. Después de irse en blanco en tres partidos consecutivos, el segunda base de los Marlins pegó cinco imparables con tres remolcadas y dos anotadas para levantar a su equipo a la victoria.
La explosión ofensiva del venezolano fue vital para que los peces vencieran el viernes por la noche 6-5 a los Nacionales en el comienzo de una serie en Washington que será la última antes de regresar a La Pequeña Habana para una larga estancia.
Si los batazos de Arráez mantuvieron en juego a los Marlins, fue Garrett Cooper el encargado de romper un empate a cinco en la octava entrada con un sencillo que remolcó a Yuli Gurriel desde la segunda base para que Miami mejorara su balance a 39-31.
Este resultó el segundo juego de cinco hits para Arráez en la temporada, porque el otro fue el 3 de junio contra los Atléticos de Oakland, lo cual lo une a Juan Pierre como el segundo jugador en la historia de la organización en tener múltiples juegos de cinco indiscutibles en una contienda.
Cada uno de los tres primeros hits de Arráez contribuyó a que los Marlins anotaran sus primeras cinco carreras del partido, pues el primerofue un sencillo que lo puso en posición de anotar con un sencillo de Jesús Sánchez al jardín izquierdo.
Luego, en la segunda entrada Arráez bateó entonces su segundo jonrón de la temporada -un batazo de dos carreras y 383 pies al jardín derecho- antes de añadir otro sencillo remolcador en la cuarta y otros dos sencillos en la séptima y novena entradas para elevar su promedio a .390.
Menos mal que Arráez se manifestó de esta manera con el madero, porque Sandy Alcántara vivió otra jornada donde tampoco apareció la versión del ganador del Cy Young en la temporada pasada al permitir cinco anotaciones con 10 imparables en 5.1 entradas de faena.