Béisbol

Ni japonés ni italiano, soy cubano de Bayamo. Lanzador valora la influencia familiar en su carrera profesional

El pitcher de los Mets de Nueva York Jimmy Yacabonis lanza en un partido ante los Tigres, celebrado el 3 de mayo de 2023 en Detroit.
El pitcher de los Mets de Nueva York Jimmy Yacabonis lanza en un partido ante los Tigres, celebrado el 3 de mayo de 2023 en Detroit. Lon Horwedel-USA TODAY Sports

Un día le preguntaron a Jimmy Yacabonis si era de ascendencia japonesa o italiana, pero él respondió: ni lo uno ni lo otro, soy de Bayamo. Quién le hizo la interrogante se llevó la misma sorpresa de muchos otros, pues este lanzador a primera vista no parece tener nada de cubano.

Yacabonis no nació en Bayamo, pero si en Elizabeth, Nueva Jersey, dentro de una familia multicultural donde la sangre antillana corría por la parte materna, y donde su madre María Soler aún trabaja de enfermera en el hospital de la localidad.

Con varias estancias en Grandes Ligas -la pasada con los Mets de Nueva York- y en todos los niveles del béisbol organizado, Yacabonis aprendió a amar el juego de pelota por la influencia de su abuelo Miguel, quien junto con su tío participaron en la pelota invernal cubana en los tiempos antes del desastre revolucionario.

El muchacho no lo entendía en el momento, pero luego aprendió a valorar el ejemplo de su abuelo y lo importante de dominar dos idiomas y comportarse como un latino más, algo que le vino como anillo al dedo al ser llamado por los Toros del Este en República Dominicana.

Ahora mismo Yacabonis está en busca de equipo en las Mayores, pero pase lo que pase nunca dejará de trabajar con el recuerdo de su abuelo en mente y la confluencia de culturas que le han convertido en un puente humano, diferente a los demás.

¿Qué esperas para la venidera temporada?

“Todavía soy agente libre. Ha sido un invierno bastante raro con las restricciones en las nóminas que han bajado a 160 hombres por organización. He hablado con un par de equipos que dicen estar interesados, pero que debo esperar. Así que por ahora me mantengo listo’’.

Tu carrera ha sido un ir y venir de las Menores a las Mayores.

“Definitivamente ha sido un camino, pero me siento agradecido de ese camino. Puedo mirar atrás y no encuentro nada de qué arrepentirme. Me siento feliz de lo lejos que he llegado. Vengo de una pequeña escuela en Pennsylvania, elegido en la 13ra ronda y llegué a las Grandes Ligas. Mi meta era llegar, pero quiero quedarme. He sumado dos años y si quiero seguir solo debo confiar en el proceso’’.

Jimmy Yacabonis tuvo una buena faena en la República Dominicana con los Toros del Este.
Jimmy Yacabonis tuvo una buena faena en la República Dominicana con los Toros del Este.

¿Cómo fue el proceso de crecer en Nueva Jersey, dentro de tantas culturas?

“Fue algo loco. Nací en Elizabeth, Nueva Jersey. Había una gran comunidad hispana allí. Mi madre todavía trabaja en el hospital de allí hasta estos días. Es enfermera y trabaja muy duro. Mi abuelo materno era cubano. Era una casa de varios pisos. Mi mamá, mi papá y yo vivíamos en el piso de arriba, pero todo era béisbol. El béisbol era toda mi vida. De no haber llegado a las Mayores, aún habría amado el juego’’.

Como todo abuelo cubano quería que fueras pelotero profesional.

“Mi abuelo siempre estaba encima de mí y mi hermano. Vamos a hacer esto, vamos a hacer lo otro, y siempre era algo relacionado con el béisbol. Así llegué a enamorarme de este deporte y hasta el día de hoy es lo que me impulsa. Me han designado para asignación, he sido agente libre. Es un viaje duro, pero mi amor por el juego es lo que me mantiene’’.

Entonces, sin tu abuelo no habrías llegado a Grandes Ligas.

“Ciento por ciento. Ese amor por el juego era primero para divertirse, pero luego se trataba de hacer el trabajo, mantenerte positivo, mantenerte serio. Estar dentro del juego, pero a la vez divertirte. Mi abuelo me enseñó eso, que las pequeñas cosas tenían que ver con el disfrute del juego’’.

Pero tu abuelo jugó pelota profesional en Cuba.

“Sí, él me mostraba fotos viejas de los años 40 y 50. Viejas fotos en blanco y negro. Mi tío de apellido Tundidor sí jugó en altos niveles profesionales en Cuba. Crecer en ese ambiente me sirvió de mucho cuando llegué a Grandes Ligas. No te puedo decir lo increíble que es tener esa parte latina de mi familia. Algunos de mis mejore amigos en el béisbol son dominicanos, cubanos, puertorriqueños. Gente con la cual aún estoy muy cercano’’.

Y luego, te sirvió más en la pelota invernal.

“Cuando yo jugaba para los Toros del Este en la temporada pasada pusieron a todos los americanos juntos, pero a mí me pusieron con los dominicanos. Ellos sabían que conocía el idioma español. Alguien que me conocía le dijo a la gerencia: pongan a Yacabonis con los latinos. Aunque no luzco latino, encajo muy bien con ellos’’.

¿Te gustaría repetir la experiencia en Dominicana?

“Los Toros ya me han ofrecido la oportunidad de regresar. A mí me fue muy bien allí. He pasado muccho tiempo en Triple A y allí no les importa ganar. Solo ponen a los prospectos. Juegas como juegas, la gente se va a su casa con el dinero y ya está. En Dominicana es diferente. Ves a peloteros de 35 años jugando como si estuvieran en el primer partido de su carrera. Es la pasión por el juego. Quieren ganar todos los días y eso es formidable. Yo mismo quería lanzar todos los días’’.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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