Béisbol

Eso de rendirse no era lo mío. Pelotero cubano cumple promesa a su madre al llegar a Grandes Ligas

El relevista de los Bravos Daysbel Hernández lanza en el noveno inning en el partido contra los Rojos de Cincinnati, celebrado el 19 de septiembre de 2024 en Atlanta.
El relevista de los Bravos Daysbel Hernández lanza en el noveno inning en el partido contra los Rojos de Cincinnati, celebrado el 19 de septiembre de 2024 en Atlanta. Katie Stratman-Imagn Images

El camino de Daysbel Hernández hacia las Grandes Ligas ha sido lento y accidentado. No pocos habrían soportado el tiempo en la granja y las lesiones -incluyendo una cirugía Tommy John- que han lastrado su ascenso y desarrollo en la organización de Atlanta.

Pero el relevista cubano se ha mantenido contra viento y marea para formar parte del esfuerzo final de unos Bravos que por estos días sostienen juegos cruciales en Nueva York con la meta de regresar a la postemporada.

Junto con su compatriota Raisel Iglesias forma parte de un bullpen que debe trabajar de manera impecable ante una rotación diezmada.

Nada, sin embargo, asusta a Hernández, quien a sus 26 años de edad logró cumplir la promesa hecha a su madre antes de morir. Cuando firmó con Atlanta en el 2017 no se sabía siquiera si tenía la madera para llegar a las Mayores. Ahora eso ya no es noticia.

¿Cómo caracterizarías el proceso para llegar a Grandes Ligas?

“Sí, ha sido un proceso bien largo. Tuve que superar muchos obstáculos. Tuve un operación del tipo Tommy John. Estuve casi dos años fuera del béisbol. Fue algo bien difícil, pero gracias a Dios pude superar eso y aquí estamos. Me siento bien del brazo y no he tenido más problemas’’.

¿En algún momento pensaste en abandonar todo?

“Al principio, cuando me dijeron que tenía fractura en el codo y que tenía exceso de hueso fue algo duro. Tuve que hacerme una reconstrucción en el codo. Si hubo momentos de duda. Seguí trabajando. Me levantaba en las mañanas y había días que no quería ni ir al complejo de Ligas Menores’’.

¿Y qué te mantuvo firme al final?

“La fuerza de voluntad. Yo le había prometido a mi mamá antes de que ella falleciera, desde que estaba jugando en Pinar del Río, que iba llegar a jugar con el equipo de la provincia y aquí. Cuando llegué aquí eso de rendirse no era lo mío’’.

¿Qué recuerdas de ese momento del debut en Grandes Ligas?

“Cuando me llamó el mánager de Triple A lo primero que hice fue llamar a mi papá y luego a mi hermano. En ese momento lloramos todos, pero mi mamá fue lo primero que me vino a la mente’’.

Ahora estás con Raysel Iglesias, Jorge Soler...

“Jugar aquí con compañeros y que son cubanos es algo muy bueno. A Soler lo conozco desde hace poco, pero Iglesias siempre está dándole consejos a uno. Es importante tener a un lanzador como él aquí y tengo mucho que aprender de él. Siempre trato de estarlo mirando cuando calienta a ver qué puedo aprender’’.

Estuviste mucho tiempo con Gurriel en Triple A, ahora está con los Reales.

“El Yuli es único. La fuerza de voluntad que tiene ese hombre. Siempre llegaba al terreno y siempre haciendo cosas, de aquí para allá. Con 40 años lo pusieron a jugar tercera base y lo hizo como si estuviera jugando en Cuba. Verlo a él es una inspiración para uno, para no rendirse y seguir adelante’’.

Y ahora que te estableciste, ¿a dónde quieres llegar?

“Quiero lo que todo jugador. Tener una linda carrera y siempre estar apoyando al equipo con el que juegue’’.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA