De Alonso a Candelita Iglesias, estos Mets no creen en nadie, mucho menos en los poderosos Filis
Los Mets parecen un equipo con una misión. Después de 16 días fuera de casa, los increíbles inquilinos de Queens regresaron a su estadio para regalarles a sus fanáticos un juego emocionante que les sitúa en comando 2-1 de la Serie Divisional contra los poderosos Filis.
Después de haber dejado atrás a los favoritos Cerveceros en Milwaukee, los Mets vencieron el martes por la noche 7-2 a Filadelfia para demostrar que están en condiciones de pelear cuerpo a cuerpo y en igualdad de condiciones contra el oponente que sea.
Con un ataque balanceado y efectivo, los de la Gran Manzana cayeron con todas sus fuerzas con batazos enormes como el jonrón de Pete Alonso hasta sencillos demoledores como el del cubano José “Candelita’’ Iglesias, cuya canción Oh, My God volvió a retumbar en el City Field Stadium.
Esta vez no hubo rescate de Nick Castellanos ni de ninguno de los temibles bateadores de la alineación visitante porque el pitcheo de Nueva York se encargó de minimizar el acoso de los visitantes, desde el abridor Sean Manaea hasta los relevistas que le siguieron.
A Manaea no le había ido muy bien ante los Filis en la contienda al exhibir una efectividad de 5.40 en tres aperturas, pero todo eso quedó atrás desde el momento en que tomó la pelota entre sus manos y se dedicó a trabajar siete capítulos inmaculados antes de dejar su puesto en el box en el octavo, cuando Filadelfia anotó dos carreras, una de ellas a su cuenta.
Apasionado en cada lanzamiento, Manaea dominó casi por completo a los campeones de la División Este en la Liga Nacional al punto de permitirles solo dos imparables, y estamos hablando de una tanda de bateadores que produce casi cinco carreras por encuentro como promedio.
Por otra parte, la presencia del estelar Aaron Nola del otro lado no presagiaba nada bueno, pues se trataba de un lanzador probado y curtido que había ganado 14 encuentros en la temporada regular con un promedio de carreras limpias de 3.57.
Sin embargo, Nola no pudo despojarse de un problema que le ha perseguido durante todo el 2024: el ataque de largo alcance, pues no por gusto es el lanzador del Viejo Circuito que más cuadrangulares permitió en la contienda con 30 a su cuenta.
Nola volvió a padecer del mismo mal al permitir palos de vuelta entera de Alonso en el segundo capítulo y de Jesse Winker en el cuarto, antes de admitir un indiscutible de Starling Marte en el sexto que remolcaría dos más y pondría punto final a su faena.
Una entrada más tarde, el relevista José Alvarado llenaba las bases y el cubano Iglesias disparaba un metrallazo al jardín central sobre los envíos de José Ruiz para traer dos más hacia la goma y sentenciar el encuentro que da un giro dramático a este playoff.
A última hora, Francisco Lindor conectó un doble en la octava y ponía marcador definitivo ante unos Filis que deberán reagruparse lo antes posible si quieren salir con vida de Nueva York.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de octubre de 2024, 8:13 p. m..