Mr. Octubre y Mr. MVP: los Dodgers hunden a los Mets con un devastador trío de jonrones
La postemporada ha transformado a Kike Hernández. Cuando una lesión de Miguel Rojas abrió más oportunidades de juego para el puertorriqueño, pocos imaginaron que su impacto sería tan visible dentro de una alineación con varios ganadores del premio de Jugador Más Valioso.
Shohei Ohtani, sin embargo, continúa haciendo lo que se espera de él como el mejor pelotero del béisbol, sin discusión, y junto Hernández, sin olvidar a Max Muncy, se encargaron de conectar el miércoles por la noche cuadrangulares que aseguraron la victoria 8-0 de los Dodgers sobre los Mets en el City Field de Nueva York.
Todavía es muy pronto para incluirlo entre los Mr. Octubre, pero no cabe duda de que Hernández está haciendo todo lo posible por ser mencionado entre los grandes de este mes al conectar un palo de vuelta entera con un hombre en circulación en la parte alta de la sexta entrada, para colocar la Serie de Campeonato de la Liga Nacional 2-1 a favor de los visitantes.
Para Hernández, quien ha pasado la mayor parte de su carrera como un útil pelotero de reemplazo, se trató del 15to bambinazo que conecta en playoffs, lo que hace de su aporte algo invaluable en caso de que los hombres importantes no produzcan a la altura de lo esperado.
Lo interesante es que Hernández se ha calentado en el momento justo, pues de mayo a julio su promedio ofensivo mostraba un anémico .187, pero de agosto en adelante esa cifra mejoró notablemente a .287, gracias ciertos ajustes mecánicos en la caja.
Si el jonrón de Hernández fue un colchón de seguridad para los angelinos, el de Ohtani -una monstruosidad por el jardín derecho- fue el disparo de salida que les dijo a los miles de aficionados de los Mets que era preferible ir saliendo del estadio porque ya no había posibilidad de recuperación.
Lo de Ohtani, por otra parte, es digno de estudio pues el japonés lleva de 9-7 en postemporada con hombres en base, mientras que batea de 22-0 sin nadie en circulación, lo que aumenta su valía y la leyenda del seguro ganador del premio de Jugador Más Valioso de la Liga Nacional.
Los Dodgers habían pisado la goma en par de ocasiones en la segunda entrada ante los envíos de Luis Severino, quien se marchó luego de 4.2 capítulos de faena al alcanzar los 95 lanzamientos.
Para nada puede considerarse su apertura como un fracaso, aunque el derecho dominicano se vio en apuros en varias ocasiones y se convirtió en su peor enemigo al regalar cuatro bases por bolas que elevaron rápidamente su conteo, además de permitir tres imparables.
Esos cuatro pasaportes contrastan enormemente con las 14 aperturas previas de Severino en las cuales nunca pasó de los tres boletos por desafío, para terminar una contienda que comenzó demasiado errática en el apartado del control.
Del otro lado aparecía un Walker Buehler con una larga experiencia en cuatro playoffs, incluyendo los del triunfo en la -recortada campaña por la pandemia- Serie Mundial del 2020, cuando finalizó con un promedio de carreras limpias de 1.80 en cinco aperturas.
A pesar de que tampoco caminó profundo en el choque al irse luego de cuatro episodios, por lo meno se fue sin permitir carreras y tras sortear varias fuertes amenazas, como sucedió en el segundo inning cuando los Mets llenaron las bases con un out antes de que Buehler ponchara de manera consecutiva a Francisco Álvarez y Francisco Lindor.
Ya al final de la noche, en la novena entrada, Muncy conectó otro batazo kilométrico a la pradera derecha cuando ya los Mets estaban pensando en como responder al día siguiente.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de octubre de 2024, 11:35 p. m..