Todos ponen la vista en las estrellas, pero este pelotero cubano puede robarse el show en la Serie Mundial
Dentro de un equipo que cuenta con una estrella en cada posición, Andy Pagés ha podido abrirse paso y convertirse en una pieza importante para los Dodgers, que cuentan con figuras de la talla de Shohei Ohtani, Freedie Freeman y Mookie Betts, para mencionar algunas.
La historia de Pagés es impresionante pues el cubano no supo que podía jugar como jardinero central hasta la primavera. Después de haber pasado por varias posiciones y de hacer demostraciones hasta de receptor para atraer una firma de Grandes Ligas, cuando le propusieron defender esa pradera no lo pensó dos veces.
Y ciertamente, la historia de la postemporada de Los Angeles pasa de manera indudable por la puerta de una luminaria como Ohtani o de un pelotero de no tanto relieve pero útil como Tommy Edman, pero Pagés ya ha confirmado que puede ser una pieza valiosa en los playoffs.
Ahora que restan horas para el inicio de la Serie Mundial en California contra los Yankees de Nueva York, vale recordar que Pagés se convirtió a los 23 años en el primer novato de los Dodgers con un juego de más de un cuadrangular en la postemporada en una derrota 12-6 ante los Mets en el Citi Field en la Serie de Campeonato.
“Obviamente, la postemporada es muy importante para el equipo. Es un juego diferente’’, comentó el jardinero antillano por aquellos días. “Siempre estoy preparado. Siempre estaré listo cuando el equipo me necesite, y estaré disponible para hacer lo que necesiten’’.
Tras destacarse en selecciones nacionales infantiles, Pagés salió de Cuba con apenas 16 años y pactó a los 18 con la novena de Los Angeles. Le tomó un poco de tiempo -fue firmado por el scout Mike Tosar- llegar a las Mayores, pero ahora que logró su sueño está dispuesto a defenderlo como sea posible.
El habanero comenzó esta temporada como el tercer mejor prospecto de los Dodgers y el número 94 en la lista general de los 100 primeros, a pesar de venir de una grave lesión en el hombro sufrida en su primer juego en el nivel Triple-A en mayo anterior, que lo hizo perderse la mayor parte de la temporada.
“Desde que yo salí de Cuba tenía un solo objetivo: firmar primeramente y jugar. Eso no lo iba a quitar nada ni nadie de mi mente’’, apuntó Pagés a el Nuevo Herald.
“Nunca había pasado por una cirugía ni una lesión de tanto tiempo. No sabía cómo iba a recuperarme. Tuve que trabajar muy fuerte a ver qué sucedía en el entrenamiento de primavera’’.
Casi un año después hacía su debut en las Grandes Ligas, pero desde el primer momento el equipo vio algo diferente en el prospecto que aprovechaba cada espacio que le daban dentro de ese equipo profundo y cargado de estrellas del más alto nivel.
Lesiones del campocorto Miguel Rojas y el segunda base Gavin Lux obligaron al manager Dave Roberts a modificar su alineación y darle más entrada a Pagés, quien se robó los reflectores con el partido de dos jonrones ante los Mets.
Sin duda, ese juego ha sido el de su vida hasta el momento, pero quién sabe lo que le depare la Serie Mundial con su carrusel de emociones, especialmente cuando todo se espera de Freeman, Ohtani y Bett, pero no de un novato como él.
“Todo me ha enseñado que para poder estar mucho tiempo en Grandes Ligas tienes que cambiar y mejorar año tras año para poder mantenerte’’, recalcó Pagés.
“Mi meta es ayudar al equipo mientras esté aquí. Quiero durar lo que más pueda en Grandes Ligas’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de octubre de 2024, 8:11 a. m..