¿Una Serie Mundial épica? Muchos se preguntan cuándo van a aparecer los Yankees de Nueva York
Preocupados con Shohei Ohtani, incluso con un brazo en problemas, los Yankees no han podido contener a Freedie Freeman y Mookie Betts. Como aquello de ver el árbol y no contemplar el bosque, Nueva York no ha podido oponer resistencia al tremendo tridente ofensivo de Los Angeles.
Ohtani apenas ha sido factor en la Serie Mundial y para colmo de males sufrió una lesión en el segundo juego que le impide estar al ciento por ciento, aunque no sacarlo por completo del terreno, pero ni eso ha sido suficiente para inclinar un clásico que se encuentra a ley de un triunfo para irse a la Costa Oeste del país.
A juzgar por el lenguaje corporal, Ohtani no podrá hacer mucho más. Se le ve algo molesto, con el brazo izquierdo pegado al cuerpo para evitar dolores y, sin embargo, su presencia sigue imponiendo respeto que se refleja en cómo el pitcheo de Nueva York trata al resto de la alineación, que carbura en torno a Freeman y Betts, pero que recibe ayuda de partes menores, ya sea un Tommy Edman o un Kike Hernández.
Quien vio a Freeman arrastrar los pies adoloridos en la Serie de Campeonato contra los Mets de Nueva York, jamás habría imaginado que el inicialista de los Dodgers estallaría ofensivamente al pegar cuadrangular en cada uno de los tres primeros choques, corriendo como si nada hubiera pasado.
“No me sorprende que esté rindiendo a este nivel’’, expresó el manager Dave Roberts.
“Ha sido muy bueno en la postemporada a lo largo de su carrera. Creo que los seis días anteriores a esta serie fueron enormes -o los cinco días, creo que fueron- y le dieron la oportunidad de salir de sus problemas. Incluso yendo de primera a tercera, hizo un buen trabajo. Creo que está en un buen momento’’.
Y qué decir de Betts, otro ganador del premio de Jugador Más Valioso como Freeman, que ha hecho todo lo que se le ha pedido de manera soberbia, desde su uso con el madero hasta su custodia del jardín derecho, donde ha estado inmenso con el guante y el control de los corredores.
No por gusto Roberts lo llamó “uno de los mejores peloteros de este planeta’’, un probado ganador que dejó la seguridad de una organización grande como Boston en busca de un ambiente diferente como el de Los Angeles y en el cual ha encajado a la perfección.
Gracias a hombres como Freeman y Betts, lo que se pensaba sería una Serie Mundial épica se ha convertido en una batalla desigual, donde los campeones de la Liga Nacional han sobrepasado en todos los órdenes a los reyes del joven circuito.
Los Yankees han hecho poco o nada, incrédulos ante un Aaron Judge que solo ha pegado un imparable en tres juegos y se ha tomado siete ponches, mientras que Giancarlo Stanton y Juan Soto, con ciertas contribuciones, no han podido responder a la ameneza de Ohtani, Freeman y Betts.
Y esa es la historia de lo que va siendo esta Serie Mundial.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de octubre de 2024, 10:13 a. m..