Harper batea dos jonrones y es el verdugo de los Marlins
Por más que intente, Tom Koehler no puede despojarse de la paternidad que ejerce Bryce Harper sobre sus envíos.
El estelar jardinero de Washington disparó el miércoles en la noche un enorme jonrón que destrozó un empate a dos carreras y guió a sus Nacionales a un triunfo 7-2 sobre los Marlins delante de 19,513 aficionados.
En medio de una jornada revuelta por potenciales cambios, Harper resultó ser un verdugo del equipo de casa al conectar dos palos -ambos cayeron en la segunda sección de gradas por la pradera derecha- de vuelta entera, mientras que Michael Taylor sumaba otro más para los líderes del Este en la Liga Nacional.
Harper encontró a dos hombres en circulación para llevarse la cerca por vigésimo octava ocasión en la temporada y apoderarse en solitario de la cima del departamento de jonrones que compartía con Giancarlo Stanton.
“Uno puede equivocarse contra un bateador de su calibre, porque los errores te los hace pagar bien caros y aquí está el ejemplo’’, expresó el mánager Dan Jennings. “Cuando llegó a las Mayores su swing era algo descontrolado. Ahora ha aprendido a utilizarlo. No por gusto lo han comparado con Mickey Mantle’’.
Como si fuera poco fue el cuarto que le pega en la contienda a Koehler, quien antes de esta jornada venía siguiendo -distancias aparte- los pasos de José Fernández en eso de lanzar con excelencia en casa.
Baste decir que Koehler inició el encuentro con nueve carreras permitidas en 48.1 entradas en el parque de La Pequeña Habana para una efectividad de 1.68, pero las cinco anotaciones a su cuenta su promedio de ERA en Miami ascendió a 2.32.
Ciertamente, la ventaja de los capitalinos pudo haber sido superior si Koehler no hubiera sido el bendecido de una espectacular defensa en ciertos momentos, especialmente en el primer episodio, luego de que Dee Gordon realizara una atrapada espectacular con dos hombres en base.
“Tom ha realizado un gran trabajo para nosotros, pero en esta ocasión no disfrutó de su mejor control’’, agregó Jennings. “Con tres jonrones permitidos, nos encontramos en un hueco demasiado grande para superar’’.
El efecto destructor de Harper no terminó con su vuelacercas de la quinta entrada, pues en la octava volvería a repetir la dósis, esta vez al primer envío que vio de Sam Dyson para llegar a 29.
Sin duda, los dos jonrones de Harper y sus cuatro impulsadas resultaron más que suficientes para Doug Fister, quien se fue tras seis episodios de faena con dos rayitas a su cuenta y cuatro imparables.
Uno de ellos fue un doble de Ichiro Suzuki que impulsó la primera de los Marlins y sumó su hit número 2,900 de una legendaria carrera que, sin duda, algún día tendrá una placa de bronce en Cooperstown.
Durante su encuentro final con la prensa, Jennings negó que todavía se hubiera consumado el acuerdo con los Dodgers y los Bravos que se llevaría a Matt Latos y Mike Morse a cambio de tres lanzadores de Ligas Menores.
“Acabo de hablar con Mike [Hill, presidente de operaciones de béisbol] y no hay nada seguro’’, recalcó Jennings. “Sé que en la oficina han estado toda la noche con los teléfonos, pero hasta el momento no tengo nada que reportar, al menos de mi parte’’.
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Esta historia fue publicada originalmente el 29 de julio de 2015, 11:07 p. m. with the headline "Harper batea dos jonrones y es el verdugo de los Marlins."