Béisbol

¿Quién fue mejor entre Omar Linares y Yuli Gurriel? Una comparación entre los dos grandes peloteros cubanos

En nueve temporadas de Grandes Ligas Yuli Gurriel promedia .280, con .326 de OBP, 952 imparables, 98 jonrones, 468 remolcadas, 439 anotadas y un OPS de 764.
En nueve temporadas de Grandes Ligas Yuli Gurriel promedia .280, con .326 de OBP, 952 imparables, 98 jonrones, 468 remolcadas, 439 anotadas y un OPS de 764. Denny Medley-Imagn Images

Las comparaciones crean controversias. Pero son inevitables en el mundo de los deportes. Aún más, cuando lo hacemos entre dos de los mejores peloteros cubanos de todos los tiempos; a la vez de ser un tema debatido en los medios de comunicación de manera constante entre expertos y fanáticos.

Yuli Gurriel fue una luminaria en la Serie Nacional de Cuba y de los equipos de su país en diferentes eventos internacionales antes de brillar en Grandes Ligas.

Omar Linares ha sido para una mayoría de expertos el mejor pelotero en la historia de las Series Nacionales y escribió páginas de gloria con el uniforme del equipo cubano en decenas de eventos internacionales.

Pero decidió no jugar en Grandes Ligas rechazando varias ofertas millonarias de buscadores de talento que lo ubicaban como una segura superestrella de haber actuado en el béisbol estadounidense.

Quienes apuestan por Gurriel se basan en que demostró su clase en Cuba, en eventos internacionales, en el torneo profesional de Japón y en el de Estados Unidos. Mientras que Omar no lo hizo en Grandes Ligas.

Los que argumentan que Linares fue mejor indican sus estadísticas fabulosas en la pelota cubana, sus hazañas en torneos internacionales y que ha sido el pelotero con mayores habilidades generales desde que se iniciaron las Series Nacionales en 1961.

Cuando miramos las actuaciones de ambos jugadores no caben dudas de que se encuentran en la élite del béisbol cubano en cualquier etapa de su historia.

Miremos en breve síntesis las carreras de Omar y Yuli.

OMAR LINARES: Nació el 23 de octubre de 1968 en San Juan y Martínez, Pinar del Río. Su posición fue tercera base. Le decían “El Niño Linares’’. Actuó en 16 Series Nacionales y mantiene el promedio de bateo más alto con .368.

Sumó 404 jonrones (#3), 2,195 imparables (#4), remolcó 1,221 carreras (#5), anotó 1,547 (#2), estafó 246 bases (#10), su slugging fue de .644 (#1), 3,842 en total de bases (#2), recibió 1,327 pasaportes (#3) y 235 bases intencionales (#2).

Conquistó seis coronas de bateo entre Series Nacionales y Selectivas. La Triple Corona la ganó en 1992. Lideró nueve veces en carreras anotadas, una ocasión en triple, seis en pasaportes recibidos y nueve en boletos intencionales.

Su frecuencia de cuadrangulares por veces oficiales al bate fue de uno por cada 14.7. Comparte con Leonel Moa y Alberto Díaz la marca de cuatro jonrones en un mismo partido (abril 8, 1997).

Bateó por encima de la marca de .300 en 15 de sus 16 temporadas, superando los .400 en siete de ellas.

El pelotero Omar Linares en una imagen de mayo de 1999 en el partido entre la selección nacional cubana y los Orioles de Baltimore, en Maryland.
El pelotero Omar Linares en una imagen de mayo de 1999 en el partido entre la selección nacional cubana y los Orioles de Baltimore, en Maryland. TNS KRT/TNS/Sipa USA

Participó en tres Juegos Olímpicos, cinco Campeonatos Mundiales, seis Copas Intercontinentales, cuatro Juegos Panamericanos, cuatro Juegos Centroamericanos y un Preolímpico.

En estos 23 eventos internacionales con 191 partidos celebrados promedió .438, anotó 283 carreras, pegó 326 incogibles, 15 triples, 78 jonrones, 224 impulsadas, anotó 44 carreras, exhibió un slugging de .864 y recibió 105 pasaportes.

Teniendo casi 34 años la Federación de Béisbol de Cuba en busca de darle un mayor incentivo económico antes de finalizar su ilustre trayectoria, le permitió participar en la Liga Profesional de Japón con los Dragones de Chunichi.

Su actuación fue discreta al batear solo para .244 de promedio, con 11 jonrones y 61 impulsadas en 349 turnos al bate.

Pero podemos asegurar que cuando el pinareño jugó en Japón se encontraba en las postrimerías de su carrera y sobrepasado de peso.

Omar Linares fue elegido al Salón de la Fama del Béisbol Cubano en la primera exaltación realizada el 28 de diciembre de 2014, en La Habana.

Sin duda, el pinareño fue un superdotado del deporte de las bolas y los strikes.

Bateador de promedio y fuerza, rapidísimo corredor del plato a primera y alrededor de las bases, jugador inteligente, con maestría defensiva en la antesala y excelente desplazamiento hacia todos los ángulos, brazo poderoso y certero.

Su talento natural fue similar al de los más grandes jugadores de la historia, sea en Cuba, Estados Unidos, Japón o cualquier otro país latinoamericano.

Por no jugar en Grandes Ligas ningún experto puede asegurar que hubiera sido una superestrella en el mejor torneo del mundo, pero una cosa sí es innegable, el talento le sobraba para serlo.

Aquellos que no lo vieron jugar solo necesitan leer las declaraciones de uno de los mejores peloteros de todos los tiempos en Grandes Ligas, Hank Aaron.

El hombre que rompió el récord de 714 jonrones de Babe Ruth al pegar 754, dijo lo siguiente sobre Linares: “Ese muchacho (Omar Linares) es un verdadero fenómeno como pelotero. Lo hace todo bien y tiene calibre. Pudiera llegar a ser una superestrella en el béisbol de Estados Unidos’’.

Otro de los tantos jugadores que hablaron del elevado nivel de Linares fue el antesalista de los Medias Blancas de Chicago, Robin Ventura, que antes de subir a las Mayores actuó en varias ocasiones con el equipo de Estados Unidos frente a la selección nacional de Cuba.

Ventura, en entrevista con un periodista que lo consideraba el mejor antesalista de Grandes Ligas, le dijo lo siguiente: “Es posible que en estos momentos yo sea el más destacado de Grandes Ligas en mi posición, pero en lo personal no me considero el número uno del mundo. El más completo es el cubano Omar Linares que batea, fildea y corre más que yo. Si lo duda, le sugiero que viaje a Cuba para que lo compruebe’’.

YULI GURRIEL: Nació en Sancti Spíritus el 9 de junio de 1984. En Cuba fue conocido como “El Yuli’’ y en Estados Unidos “La Piña’’.

Excelente a la defensa en varias posiciones del cuadro, bateador seguro, con buena velocidad en las bases y jugador inteligente. Se inició en la Serie Nacional de su país en la temporada 2001-2002 con 17 años donde lideró en imparables (106), anotadas (59) y terminó con promedio de .300 y siete jonrones.

Gurriel bateó por encima de la marca de los .300 en 14 de sus 15 temporadas en Series Nacionales, 13 de ellas consecutivas.

En 15 Series Nacionales compiló promedio ofensivo de .340, embasamiento de .425, sumó 1,531 imparables, 292 dobletes, 257 jonrones, 53 triples, 1,020 impulsadas, 975 anotadas, 2,700 en total de bases, 624 pasaportes, 138 robadas, con un slugging de .599 y OPS de 1.024 en 4,509 turnos.

Su promedio de jonrones por veces al bate fue de uno por cada 17.5.

Desde que Gurriel integró por primera vez la selección nacional de Cuba en 2002 (con 18 años), fue seguido de cerca por los buscadores de talento para que jugara en Grandes Ligas.

Pero el espirituano decidió permanecer en la isla para ayudar con su juego completo al equipo nacional cubano a ganar medallas en 15 eventos internacionales, incluyendo nueve de oro.

Participó en tres Clásicos Mundiales y en el primero en el 2006 ayudó a que Cuba ganara la medalla de plata al terminar entre los primeros bateadores, siendo elegido al Equipo de Estrellas.

Estuvo en tres Series del Caribe donde compiló para un promedio de .317 (41-13) con un jonrón y cinco remolcadas.

En 2014 firmó con el equipo Yokohama BayStars del béisbol de Japón y debutó el 8 de junio. En una temporada actuó en 62 juegos con 239 veces al bate donde acumuló promedio de .305, embasamiento de .349, pegó 11 jonrones, impulsó 30 carreras y anotó 46.

Disparó 73 incogibles, 22 dobles, tuvo tres bases robadas, recibió 15 pasaportes, exhibió un slugging de .536, un OPS de .884 y 128 en total de bases.

En febrero del 2016 junto a su hermano menor Lourdes abandonó la delegación cubana después de concluir la Serie del Caribe en República Dominicana, estableciendo ambos residencia en Haití en busca de jugar en Grandes Ligas.

Yuli firmó con los Astros de Houston y Lourdes con Toronto. Cuando Gurriel debutó en Grandes Ligas el 21 de agosto del 2016 lo hizo con 32 años, edad en la que la mayoría de los jugadores comienzan a descender en su rendimiento.

Pero el antillano logró buenos resultados en este exigente béisbol.

En 2021, conquistó el título de bateo de la Liga Americana con .319 para ser el segundo cubano en lograrlo (el otro fue Tony Oliva, tres veces), liderando también en elevados de sacrificio (12) y fue tercero en OBP con .383.

A la defensa ganó el premio Guante de Oro para ser el inicialista con más edad en lograrlo y fue el primero en asistencias (86).

Lideró dos veces en promedio defensivo en 2019 (.996) y 2020 (.998).

Con Houston actuó en siete series de postemporada y cuatro Series Mundiales (2017-19-21-22) donde alcanzó dos anillos de campeón (2017-22).

Luego lo hizo con los Marlins de Miami y por último de manera breve en 2024 con los Reales de Kansas City.

Su actuación ofensiva y defensiva en series de postemporada ayudó a las victorias de los Astros sumando 87 incogibles, 14 dobletes, un triple, ocho jonrones, 39 impulsadas, 31 anotadas, cinco robos, .321 de embasamiento, 127 en total de bases y promedio de .267 en 326 turnos.

En nueve temporadas de Grandes Ligas promedió .280, con .326 de OBP, 952 imparables, 98 jonrones, 468 remolcadas, 439 anotadas, un slugging de .438, con .764 de OPS y 1,487 en total de bases en 3,398 veces al bate.

En cuatro de sus siete temporadas impulsó más de 75 carreras incluyendo una de 104 (2019), superando los 150 imparables en otras cuatro.



Cuando miramos el historial beisbolero de Yulieski Gurriel podemos asegurar que está ubicado entre los mejores peloteros cubanos de todos los tiempos.

Nadie puede predecir con exactitud lo que hubiera logrado Gurriel en caso de haber llegado joven al béisbol de Grandes Ligas, pero lo que sí es cierto es que reunía el talento requerido para estar entre las superestrellas de este torneo, ser un bateador aspirante a los 3,000 imparables y con posibilidades de ganar al menos dos o tres coronas de bateo, no solamente una como lo hizo en 2021.

Luego de este resumen de la carrera de ambos, repetimos la controversial pregunta: ¿Quién fue el pelotero más completo entre Omar Linares y Yuli Gurriel?.

A mi juicio, ambos fueron brillantes a la defensa. Excelentes en promedio ofensivo. Jugadores inteligentes. Legítimos “Caballeros del Diamante’’.

Linares tuvo más fuerza al bate, más jonronero, un mejor impulsor de carreras hacia el plato y también fue más rápido en las bases.

Si hablamos por carrera extensa entre Cuba, Japón y Estados Unidos, podemos decir que fue Yuli Gurriel.

Pero si hacemos la selección por habilidades generales como pelotero, mi voto es para Omar Linares.

Amigo lector, escoja usted uno. Yo me quedo con el otro.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de diciembre de 2024, 1:25 p. m..

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