Béisbol

Ganan los Marlins, pero el cubano Fernández tendrá que esperar

MARINO MARTINEZ

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José Fernández, de los Marlins de Miami lanza durante el primer inning en el juego contra los Padres de San Diego, en el Marlins Park, la tarde del domingo 2 de agosto del 2015 en Miami, Florida.
José Fernández, de los Marlins de Miami lanza durante el primer inning en el juego contra los Padres de San Diego, en el Marlins Park, la tarde del domingo 2 de agosto del 2015 en Miami, Florida. Getty Images

Adeiny Hechavarría se vistió de héroe. ¡Y de qué manera!

El cubano conectó un enorme cuadrangular por el bosque central con dos hombres en bases en la parte baja de la novena entrada para darle la victoria a los Miami Marlins 5-2 sobre los Padres de San Diego, el domingo en el estadio de la Pequeña Habana ante una concurrencia de 25,228 aficionados y 400 perros.

“Pude descifrar con fuerza el pitcheo de Maurer’’, dijo Hechavarría sobre su batazo. “Estoy feliz de ayudar a la victoria de mi equipo’’.

Decía Yogi Berra que el juego de béisbol no se acaba hasta el último out. Y así sucedió el domingo. Cuando faltaban sacar a dos bateadores para la victoria, el cerrador A. J. Ramos falló al permitir el empate por sencillo de Derek Norris y jonrón de Alexis Amarista.

Estas dos carreras impidieron que el serpentinero cubano José Fernández empatara el récord de más triunfos sin perder en casa (16) que lo comparten otros dos lanzadores, LaMarr Hoyt (1980-82) y Johnny Allen (1932-33).

Después de tirar seis ceros con 10 ponches y dejar el juego arriba 2-0, Fernández tendrá que esperar a su próxima salida en el Marlins Park para buscar dicha marca.

Fernández se mantuvo con sus 15 victorias sin derrotas. Hasta el juego del domingo en Miami, el cubano mantiene a los bateadores rivales en un bajo promedio de .186 en sus 42 apariciones como abridor desde la temporada del 2013.

Esta actuación es la mejor entre los lanzadores con similar número de aperturas, superando a figuras como Clayton Kershaw (.197), Johnny Cueto (.198), Jake Arrieta (.210) y Max Scherzer (.212).

El cubano dominó a la artillería rival con su variedad de lanzamientos. La recta la mantuvo entre 92 y 97 millas, sus rompimientos fueron impresionantes y con un excelente control.

El derecho tiró seis episodios en los que toleró cuatro imparables, no admitió carreras, ponchó a 10 bateadores y regaló dos bases por bolas. Su momento más complicado fue en la primera entrada cuando le llenaron las bases por dos hits y un pasaporte tirando 24 envíos, pero logró colgar el cero.

Amarista le abrió con triple en la quinta, pero el antillano se creció dominando a los tres siguientes bateadores, dos de ellos por la vía de los strikes.

Antes del partido dominical, Fernández lanzaba para 2.53 de efectividad con 37 ponches y siete pasaportes en 32 entradas. Con esta actuación, colocó a 2.13 su promedio de carreras limpias, con 47 ponches en 38 episodios y nueve bases por bolas.

“Así ocurren las cosas en el béisbol. En otras ocasiones el cerrador cumple con su trabajo, pero hoy falló. Lo más importante es que ganamos el partido’’, indicó Fernández sobre el mal relevo que evitó que hiciera historia en Grandes Ligas.

Los Marlins anotaron sus dos primeras carreras en la primera entrada frente al abridor James Shields por dobletes consecutivos de Ichiro Suzuki y Miguel Rojas, roletazo a segunda de Christian Yelich que llevó al corredor a la antesala y elevado de sacrificio al bosque izquierdo de Derek Dietrich.

Hechavarría conectó su jonrón decisivo frente al relevista Brandon Maurer teniendo en bases a Cole Gillespie y Jeff Mathis.

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