Corea me ha revivido. Tras ser campeón de bateo, pelotero cubano vive grandes momentos en Asia
No hay que romperse mucho la cabeza para imaginar a Guillermo Heredia en el clubhouse del SSG Landers. Si es el mismo pelotero que vistió durante siete años un uniforme de Grandes Ligas, el matancero debe ser la alegría de ese clubhouse en la liga coreana de béisbol profesional.
Pero con Heredia no se trata solo de un impacto emocional, porque el matancero finalizó la temporada pasada como el rey del bateo al dejar una línea ofensiva de .360/.399/.538 con un respetable OPS de .937, lo que le convierte en una pieza invaluable para la organización asiática.
De descanso por estos días en el sur de la Florida, Heredia lanzó la primera bola ceremonial en el encuentro de FEPCUBE con el equipo del Miami - Dade College y recibió el aplauso de un público que todavía le recuerda por su picardía en el terreno y su inagotable sonrisa en el clubhouse.
¿Cómo has vivido la experiencia de la liga coreana?
“Estar en Corea ha sido una oportunidad súper increíble para mi. Me abrió las puertas a mi carrera. Me siento de una manera súper especial pues soy uno de los elegidos. Allá no todo el mundo tiene la posibilidad de ir. La verdad es que me ha gustado mucho. Me encanta la cultura. Quisiera pasar muchos años de mi carrera allá’‘.
Tan especial que terminaste siendo el campeón de bateo.
“Es algo bien importante. Ya uno se sentía a veces con un poco de falta de confianza a la hora de jugar al béisbol. Corea me ha revivido y me ha dado esa oportunidad. Haber sido el campeón de bateo es algo especial para mi carrera, para mi vida en lo personal, para mi familia que siempre ha estado ahí en momentos malos y buenos’‘.
Los pitchers allá no tiran tan duro, pero sí mucho rompimiento.
“Es bien diferente [al pitcheo de Grandes Ligas]. Tienen buena velocidad, pero no es la misma de los Estados Unidos. Se basan mucho en los rompientes y hacen muchos juegos mentales a la hora de uno batear. La verdad es que a veces es frustrante, pero uno trata de hacer el ajuste para poder salir adelante’‘.
El público, la comida, las costumbres, ¿ya te adaptaste?
“Me gusta. Allá se come mucho arroz, mucha carne y por ese aspecto se me hace un poco más fácil. Creo que es un país increíble, donde hay mucho desarrollo. Uno tiene la experiencia de haber legado a los Estados Unidos desde cero y, entonces, para mi no es nada complicado. Simplemente, es otro reto más de mi vida’‘.
Eres la alegría de cualquier clubhouse, todos te quieren, ¿pero y el idioma allá?
“A la hora de jugar no. El béisbol está hecho, es parte de un libro y uno simplemente lo que hace es jugar al béisbol. Con el tema del idioma tengo un traductor, aunque a veces no es lo mismo. A veces uno quiere expresar algo a un compañero, ayudar, y las traducciones no llegan de la manera exacta. Es un idioma complicado, pero también se hacen ajustes’‘.
Matanzas, Cuba, Seattle, Atlanta, Corea, ¿estás contento con tu carrera?
“Súper contento. Parte de mis logros fue haber legado a Estados Unidos y poder jugar Grandes Ligas. Ese fue el primer suenio mío. Nunca pensé ser campeón de Serie Mundial y gracias a Dios tengo mi anillo. Con el paso de mi carrera he logrado y he conocido. Estoy muy orgulloso de eso’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de enero de 2025, 10:19 a. m..