Estamos aquí para hacerlos mejores. Dueño de los Marlins ofrece mensaje optimista ante una realidad compleja
Al fondo se escuchaban los aplausos. Casi era una ovación.
Bruce Sherman, propietario principal de los Marlins, había dirigido unas palabras a los jugadores antes de su reunión tradicional con los medios en el primer día del campamento primaveral con escuadra completa.
Desde que tomara el mando como el hombre fuerte del grupo de dueños, Sherman suele hablar una sola vez en todo el calendario, justo en la apertura oficial del spring training y, a lo sumo, cuando presenta un nuevo manager como sucedió con Skip Schumaker en su momento y luego con el actual dirigente Clayton McCulloough.
Sherman, dicho por el mismo, es un hombre extremadamente optimista y sin dejar espacio para la primera pregunta de los periodistas pasó a explicar por qué siente una vibra muy positiva con este grupo de peloteros jóvenes de donde saldrá el club del 2025.
“Soy muy optimista con lo que está pasando aquí’’, expresó este lunes Sherman.
“Acabo de hablar con los jugadores y se siente la buena vibra. Todos ahí van a competir por los puestos. Vamos a tener un equipo emocionante, un equipo más rápido, mejor defensivamente’’.
Más allá de todo ese optimismo, Sherman está consciente de los pronósticos y proyecciones que vuelven a ubicar a los peces en lo más bajo de la Liga Nacional y no pocos expertos consideran que el club está condenado a repetir, una vez más, una contienda de 100 derrotas o más.
Pero el propietario espera que la demolición emprendida por el presidente de operaciones de béisbol, Peter Bendix, a lo largo del 2024 y hasta el invierno comience a dar frutos, a partir de figuras jóvenes que han llegado y de otras inversiones que, según él, no se ven a simple vista.
“Estoy optimista por lo que este caballero [Bendix] ha hecho’’, agregó Sherman.
“Tenemos uno de los más grandes grupos en una oficina central. Hemos traído muchas habilidades a la organización que no teníamos antes. Hemos invertido de manera significativa no solo en los miembros de la oficina central, sino también en tecnología para mejor la capacidad de los peloteros’’.
Evidentemente, Sherman y Bendix comparten un plan común y creen estar fijando las bases para un crecimiento sostenido en los próximos años, pero eso no puede negar la realidad: a los Marlins les va a ser muy difícil competir en la venidera contienda.
De la manera en que han gastado y construido sus rósters las potencias de la División Este, como los Bravos de Atlanta, los Mets de Nueva York y los Filis de Filadelfia, sería iluso pensar que Miami pudiera sostener la pulseada y pelear cuerpo a cuerpo sobre la base del talento puro, aunque los ejecutivos del equipo presientan otra cosa.
“El sentir, la energía, el sentimiento de optimismo es palpable’’, explicó Bendix.
“Tenemos un equipo de entrenadores fantástico, investimos en tecnología, en cosas que necesitábamos para construir los cimientos de esta organización. Estos fundamentos eran imperativos para tener el tipo de éxito año tras año que creemos que podemos lograr y que todos los aficionados quieren. Hoy lo podemos sentir. No veo la hora de que lo veamos en el terreno y que los fanáticos lo vean’’.
Miami cerró con un período de temporada muerta que hace alusión a su apellido, pues los movimientos fueron escasos y de mínimo impacto, luego del terremoto que sacudió al equipo desde el momento en que fue cambiado el venezoolano Luis Arráez y que prosiguió con una serie de jugadores.
No se puede negar que existen peloteros interesantes como el tercera base Conor Norby y que el regreso del astro Sandy Alcántara levanta algún interés, pero el verdadero éxito de la próxima contienda para los Marlins se medirá, más allá de las victorias, en el desarrollo de esas figuras jóvenes que hoy son prácticamente desconocidas.
A partir de hoy, entonces, comienza una férrea competencia por las posiciones rumbo al Día Inaugural del 27 de marzo, cuando vengan los Piratas de Pittsburgh, que debiera forjar el espíritu para el resto de los seis largos meses que vienen en camino.
“El mensaje a los peloteros es que estamos aquí para hacerlos mejores’’, recalcó Sherman.
“Al final del día los puestos son importantes, pero vamos comprometer a los aficionados con los triunfos. Tenemos que ganar. Tenemos que ganar de manera sostenida. Ustedes, los jugadores, son los que van a hacer eso posible. No yo’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de febrero de 2025, 2:49 p. m..