Béisbol

Nada cambia en Atlanta. Los Bravos logran su primera victoria del 2025 con blanqueada ante los Marlins

Momento en que Dane Myers trata de captura el batazo de Matt Olson que finalmente fue declarado cuadrangular para los Bravos de Atlanta.
Momento en que Dane Myers trata de captura el batazo de Matt Olson que finalmente fue declarado cuadrangular para los Bravos de Atlanta.

Parecía mentira que los Bravos aún no ganaban un juego de pelota. Demasiado crueles habían sido los Dioses del Béisbol y por eso decidieron darles un respiro con la llegada de los Marlins a Atlanta. Y así, como si nada, se produjo la primera victoria del 2025.

Con una actuación tremenda de Spencer Schwellenbach, Atlanta respiró profundamente el viernes en la noche al vencer 10-0 a los peces, delante de una casa repleta -la afición local siempre se ha mantenido fiel en las buenas y en las malas- en el Truist Field Stadium.

Fue como si toda la angustia acumulada por esa cadena de fracasos se descargara encima de los visitantes, pues los Bravos castigaron a sus rivales al son de 16 indiscutibles, al punto que el jugador de cuadro Javier Sanoja terminó lanzando en el montículo.

Los peces, que dejaron una buena impresión durante la estancia inaugural en casa y que lucharon a brazo partido contra los Piratas y los Mets, esta se vieron contenidos por completo por Schwellenbach, quien puso punto final a una larga racha de fracasos.

Pensar que un equipo tan profundo como los Bravos estaría sin ganar sus siete primeros encuentros de la contienda es algo que no aparecía en ningún pronóstico, pero no cabe duda de que los georgianos deben haber despertado una fuerza interior a partir de este desafíos.

A pesar de cuadrangulares de figuras conocidas como Marcell Ozuna y Matt Olson, la figura central de la victoria de los de casa fue sin duda alguna Schwellenbach, quien lanzó ocho entradas de apenas dos imparables, con cero pasaporte y 10 ponches.

Y no es que Max Meyer lo hiciera mal por Miami, pues el abridor designado por el manager Clayton McCullough se fue luego de seis episodios con una apertura de calidad al admitir ocho hits y tres carreras, con dos bases por bolas y ocho ponches, pero su faena no resultó para nada comparable con la de Schwellenbach.

La pobre actuación ofensiva de los Marlins contrastó con la de un Ozune que impulsó dos carrera en el tercer episodio con un doble y que luego en el séptimo sacó una bola del parque con un batazo que pudo ser capturado por Dane Myers, pero que le saltó del guante, dio en la cerca y luego cayó en el guante de Conor Griffin.

Miami pidió revisión de la jugada, pero el cuadrangular quedó confirmado antes de que Olson sacara otra pelota de los confienes del Truist Park para asegurar un partido que luego él mismo sentenciaría con un sencillo impulsor de dos carreras en el octavo.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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