Béisbol

Me siento agradecido de ser cubano. De pelotero ejemplar a ejecutivo de club grande, historia para contar

El expelotero cubanoamericano Raúl Ibáñez siempre será un referente de lo que significa ser un verdadero jugador de Grandes Ligas. Quizá por eso no puede alejarse de un terreno de pelota.
El expelotero cubanoamericano Raúl Ibáñez siempre será un referente de lo que significa ser un verdadero jugador de Grandes Ligas. Quizá por eso no puede alejarse de un terreno de pelota.

No importa cuántos años hayan pasado desde su último turno al bate, ni cuántas generaciones nuevas lleguen a un clubhouse, Raúl Ibáñez siempre será un referente de lo que significa ser un verdadero jugador de Grandes Ligas. Quizá por eso no puede alejarse de un terreno de pelota.

Con más de 2,000 imparables, 305 jonrones y más de 2,000 impulsadas, Ibáñez se paseó por 19 temporadas de las Mayores dejando una estela de respeto y compromiso con un juego que aprendió a entender y disfrutar en Miami, como buen hijo de una familia cubana.

“Crecí en Miami, así que me considero de aquí’’ afirmó el actual vicepresidente de desarrollo del béisbol y proyectos especiales de los Dodgers.

“Me siento honrado y privilegiado de estar en esta ciudad. Estoy muy orgulloso de nuestra herencia cubana’’.

Hoy, desde una posición de mentor en la organización angelina, observa con entusiasmo el ascenso de una nueva camada de peloteros cubanos como Andy Pagés, uno de los bates más calientes del equipo.

Aunque no se atribuye protagonismo en su desarrollo, reconoce con satisfacción el trabajo que se está haciendo.

“Andy está haciendo un gran trabajo. Pasa mucho tiempo con nuestro grupo de entrenadores de bateo —Robert Van Scoyoc, Aaron Bates y JT—, todos han hecho un trabajo fenomenal con él’’, explicó.

“Es un muchacho que aprende rápido, que quiere mejorar constantemente. Compite con intensidad y tiene un corazón de león. Estoy muy orgulloso de lo que está logrando’’.

Cuando se le menciona la posibilidad de formar parte del Salón de la Fama, su respuesta no apunta a estadísticas ni comparaciones. Prefiere hablar desde el corazón, con la humildad de quien no olvida sus orígenes.

“No pienso mucho en eso’’, confiesa. “Fui seleccionado en la ronda 36 del draft, trabajé muy duro y pude vivir mi sueño. Viví en Estados Unidos, crecí en Miami y representé a esta ciudad en las Grandes Ligas. Lo veo todo desde una perspectiva de gratitud’’.

El próximo 17 de mayo se celebrará la Noche de la Herencia Cubana en el béisbol de las Grandes Ligas, una fecha simbólica que este veterano abraza con emoción.

“Soy un hijo orgulloso de inmigrantes cubanos’’, afirma con una mezcla de orgullo y emoción.

“Tomo muy en serio mi herencia. Me siento muy, muy agradecido de ser cubano’’.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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