Ser cubano es lo más grande, pero no jugaría con Cuba en el Clásico Mundial. Habla la estrella de los Rays
En un equipo que ha visto pasar tantos rostros como si fuera una puerta giratoria, Yandy Díaz sigue siendo la constante. El cubano, con su estilo calmado pero firme, ha sabido ganarse el respeto de sus compañeros, sus entrenadores y, sobre todo, de una afición que lo ve como algo más que un bateador oportuno: lo ve como un líder silencioso que juega fuerte y sin excusas.
A sus 33 años, Díaz no es el mismo muchacho que salió de la isla con un sueño y una promesa. Hoy habla como un veterano que entiende los matices del juego, que sabe cuándo ajustar y qué se necesita para mantenerse en la élite. Rreconoce que empezó la temporada con el pie izquierdo, que los rumores de cambio lo siguen, y que no jugaría por el equipo Cuba mientras las cosas sigan como están.
Pero si algo queda claro tras hablar con él, es que no se quita. Sigue enfocado en lo suyo, en ayudar al equipo, en llegar a una Serie Mundial, aunque los signos no sean los mejores. De visita en Miami, cuando habla de su tierra, se le iluminan los ojos. Porque más allá del béisbol, Díaz es, un cubano que no olvida ni de dónde salió, ni a quién representa cada vez que se para en la caja de bateo.
Comenzaste la temporada un poco lento, pero ya te estás recuperando.
“Como usted dice, no empecé bien. Pero ya en los últimos juegos he ido levantando. Aun así, todavía no me siento como quiero sentirme. Creo que, poco a poco, a medida que pasen los juegos, me voy a ir sintiendo mejor’‘.
¿Qué ajustes hiciste ahora y qué crees que todavía te falta?
“Creo que me está costando un poco la recta; a veces no agarro bien el timing, el sentido de la oportunidad. Pero, como te digo, con el entrenamiento diario y manteniéndome enfocado, las cosas van a salir mejor’‘.
Tienes 33 años. ¿Cómo vives ese proceso de madurez?
“Sí, como usted dice, ya tengo 33 años. Y en esta etapa lo más importante son los ajustes. Estoy tratando de hacer mejores ajustes que en años anteriores. Me estoy enfocando en el bateo, que es lo que mejor sé hacer, y confío en que con trabajo diario las cosas van a salir bien’‘.
Este cambia mucho: entran y salen jugadores, pero tú te mantienes. ¿Por qué?
“Sin darme bombo ni platillo, creo que se debe a la disciplina y al respeto que le tengo a mis compañeros y que ellos me tienen a mí, además del respeto a los entrenadores. Eso me ha permitido mantenerme todos estos años aquí. Gracias a Dios, soy un jugador que juega fuerte, que no piensa solo en lo suyo, sino en el equipo. Y creo que eso lo han visto y lo han valorado’‘.
Hay rumores: que si te quieren los Yankees, que si Boston. ¿Qué piensas de eso?
“A veces uno se vuelve loco con eso, pero al final esto es un negocio. Yo creo que donde quiera que vaya voy a dar lo mejor de mí y a entregarme al equipo. Por ahora, sigo enfocado en estar aquí. El día que me toque irme, me iré con los brazos abiertos y muy agradecido con esta organización’‘.
Este equipo ha ido muchas veces a los playoffs, pero ahora se ven lejanos.
“Ha sido difícil, como usted dijo. Llevamos muchos años llegando a los playoffs, pero desgraciadamente el año pasado nos cambiaron varios de nuestros mejores bateadores. Aun así, tenemos que seguir adelante. Este es un nuevo año y estamos enfocados en llegar a la Serie Mundial, que es el objetivo’‘.
Celebran el Día de la Herencia Cubana aquí. ¿Qué significa para ti ser cubano?
“Eso es lo mejor. Y más que ser cubano, es ser de esa tierra grande donde nací. Para mí, ser cubano es lo más grande’‘.
De Cuba Están llamando a algunos peloteros para jugar el Clásico . Si te llamaran...
“Personalmente, no jugaría. Si es un equipo con peloteros de aquí, con sus cosas, bueno, ahí tal vez. Pero con el equipo de allá, no. Igual, respeto a los que quieran jugar; no estoy para juzgar a nadie. Cada cual toma su decisión, pero la mía, por ahora, es no jugar con ellos’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de mayo de 2025, 5:08 p. m..