Vamos a volver al Clásico Mundial con más fuerza. Estrella cubana de Grandes Ligas confirma regreso con México
Por estos días, Randy Arozarena no solo es un motor ofensivo para los Marineros de Seattle. Es también la cara visible de una ilusión que comienza a tomar forma de nuevo: el regreso de México al Clásico Mundial de Béisbol en 2026. Y, como era de esperarse, el jardinero nacido en Pinar del Río y nacionalizado azteca estará ahí, liderando el camino.
“Ya estamos armando el equipo”, contó el cubano con una sonrisa en el rostro, mientras los Marineros visitaban el Minute Maid Park para enfrentar a los Astros. “Se van a incorporar nuevas figuras y estamos contentos de que nuestro grupo vaya a jugar aquí en Houston”.
El recuerdo de 2023 todavía quema en la memoria colectiva del béisbol mexicano. Arozarena fue el alma del equipo, tanto dentro como fuera del terreno. Promedió .450, pegó seis dobles, un jonrón, impulsó nueve carreras y terminó con un descomunal OPS de 1.507. Su actuación fue clave para que México alcanzara por primera vez las semifinales del torneo, donde cayó ante Japón en un juego de infarto.
Pero el jardinero no se conforma y espera que su patria adoptiva presenta una cara más fuerte en la edición que viene en camino, donde enfrentarán a los mejores peloteros del planeta.
“Tenemos que fortalecer el bullpen. En el Clásico, los abridores tienen un límite de lanzamientos y los relevistas terminan cargando con gran parte del trabajo”, dijo con franqueza. Esa visión clara del juego y su pasión contagiosa lo convierten en un líder natural.
Arozarena también atraviesa una buena campaña con Seattle, equipo que sorprende liderando el Oeste de la Liga Americana con récord de 28-21. Él mismo reconoce que no lo ha hecho todo, pero sigue siendo decisivo: 39 hits en 169 turnos, 21 empujadas, ocho bases robadas y un OPS de .762 lo respaldan, aunque su promedio de .231 no diga toda la historia.
“Esto se debe a la entrega de todos los compañeros, la disciplina y el enfoque. Nos estamos divirtiendo, y eso se refleja en los resultados”, aseguró Arozarena, quien busca su quinta temporada seguida con al menos 20 jonrones y 20 robos.
Sobre los Astros, rivales directos en la lucha por la división, no se anduvo con rodeos: “Son un gran equipo. Tenemos que mantener el enfoque y no darles oportunidades, porque las aprovechan muy bien”.
El hombre de los momentos grandes también se dio tiempo para hablar de su vida fuera del diamante. Recientemente visitó Cartagena, ciudad natal de su esposa. “Una ciudad muy bonita, con gente acogedora y excelente comida”, compartió con entusiasmo.
Arozarena, que suele robar cámaras con sus jugadas y su carisma, también elogió al mánager de los Marineros, Dan Wilson. “Fue un gran pelotero. Sabe mucho de bateo y siempre está dando consejos para enfocarnos en hacer contacto hacia el centro del campo”, comentó.
Así es Arozarena: estrella, líder, símbolo. El hombre que no se esconde cuando más se necesita y que ahora pone la mira en 2026, con un solo objetivo: que México vuelva a soñar en grande.