El dolor me lo dijo todo. Slugger cubano sufre retroceso en su regreso a las Grandes Ligas
Los Astros de Houston acaban de recibir un balde de agua fría. Cuando todo parecía indicar que el regreso de Yordan Álvarez era cuestión de días, una nueva evaluación médica cambió el panorama.
El cañonero cubano fue sometido a una resonancia magnética (MRI) tras sentir nuevamente molestias en su mano derecha y el diagnóstico no fue alentador: una pequeña fractura que había pasado por alto debido a la inflamación en la zona.
“El plan era que bateara en vivo y después activarlo”, explicó el propio Alvarez a Pelota Cubana USA. “Yo estaba dispuesto a salir a jugar aunque no me sintiera bien, pero cuando me puse frente a los pitchers supe que no podía. El dolor me lo dijo todo”.
La buena noticia –si es que hay una– es que no habrá cirugía. Según el gerente general del equipo, Dana Brown, la lesión ya ha sanado en un sesenta por ciento y el proceso de recuperación continúa sin intervención quirúrgica.
Sin embargo, se ha decidido detener por completo sus prácticas de bateo, aunque el cubano seguirá con las demás actividades propias de un pelotero.
“Al menos no voy al quirófano, eso es un alivio enorme”, afirmó el toletero zurdo. “De haber sido necesaria una operación, estaría hablando de un tiempo de baja mucho mayor”.
Álvarez venía teniendo un arranque de campaña para el olvido. Sus números lo dicen todo: promedio de .210, con apenas 3 jonrones y 18 impulsadas en 29 juegos. Su WAR era negativo (-0.3), una rareza en un pelotero de su calibre. Es evidente que la dolencia en la mano venía afectándolo desde hace tiempo, quizás más de lo que él mismo quería admitir.
Para los Astros, la baja de Yordan es doblemente complicada: era su único bateador zurdo natural en el roster activo. La única alternativa de balance por el momento será el ambidextro Victor Caratini, que ha tenido que asumir más responsabilidades en el plato. También está el mexicano César Salazar, otro ambidextro, aunque con escasa participación ofensiva hasta ahora.
Sin su principal amenaza zurda, los Astros tendrán que improvisar y resistir. Pero, como suele pasar en estos casos, la prioridad es no apresurar el regreso. Cualquier paso en falso podría empeorar la situación.