Los Marlins sobreviven a un susto enorme en la novena para asegurar la serie en Washington
Cuando parecía que los Marlins estaban destinados a otra derrota más en una temporada cuesta arriba, emergieron héroes inesperados en el diamante del Nationals Park. Con una combinación de poder oportuno, buen corrido de bases y un debut brillante de Josh Junk desde el montículo, Miami se impuso este sábado por 4-3 a los Nacionales de Washington en un final de infarto.
El dominicanoJesús Sánchez fue el nombre del momento. El jardinero derecho disparó su sexto cuadrangular de la campaña en la séptima entrada, un batazo descomunal de 415 pies por el jardín derecho que amplió la ventaja de los visitantes a 3-1.
Sánchez terminó la jornada diurna con dos imparables, dos anotadas y una impulsada, validando su lugar como uno de los motores ofensivos del equipo.
Pero si hubo una figura que sorprendió a todos fue Junk. El derecho, en una larga faena como Marlin, lanzó 5.2 entradas de apenas dos hits y ningún boleto, silenciando los bates de Washington y demostrando que tiene herramientas para ayudar al equipo en cualquier circunstancia del pitcheo.
Miami conectó 11 imparables y anotó en cuatro episodios distintos, mostrando una ofensiva más balanceada que en jornadas anteriores. Además de Sánchez, sobresalieron Lamar Hicks (dos hits y una empujada) y Eric Wagaman, quien remolcó una con sencillo en el sexto.
El relevo sufrió más de lo esperado en el noveno, cuando el cerrador Anthony Bender permitió dos carreras, una por wild pitch y otra tras error del propio Wagaman en primera base. Con el juego 4-3 y el empate en tercera, entró Calvin Faucher para sacar el último out y apuntarse su séptimo salvamento.
Del lado de los Nacionales, el abridor Trevor Williams (3-8) volvió a flaquear y cargó con otra derrota tras permitir dos carreras limpias en 5.1 entradas. El equipo de Davey Martínez dejó a nueve corredores en base y bateó de 10-2 con hombres en posición anotadora, desperdiciando varias oportunidades claras de empatar o irse arriba.
Miami (27-41) ahora busca cerrar esta serie con impulso, mientras los Nacionales (30-40) siguen sin encontrar regularidad. Para los Marlins, cada victoria como visitante es oro puro. Y cuando héroes inesperados aparecen, como Junk y Sánchez, el futuro parece menos gris.