Béisbol

Relevista de los Marlins cuelga un cero de redención contra el equipo que alguna vez le descartó

El dominicano Ronny Henríquez pasó de la lista de peloteros disponibles de los Mellizos de Minnesota a figura clave en el bullpen de los Marlins de Miami y vive el mejor momento de su carrera en Grandes Ligas. 
El dominicano Ronny Henríquez pasó de la lista de peloteros disponibles de los Mellizos de Minnesota a figura clave en el bullpen de los Marlins de Miami y vive el mejor momento de su carrera en Grandes Ligas.  Stephen Brashear-Imagn Images

La vida en Grandes Ligas no tiene memoria.

Hoy puedes ser una línea olvidada en un boletín de transacciones, y mañana estar cerrando victorias en la mejor racha de tu equipo.

Que lo diga Ronny Henríquez, el dominicano que fue dejado en waivers por Minnesota y que ahora se ha convertido en uno de los brazos más confiables en todo el bullpen de los Marlins.

Este martes, el destino lo puso cara a cara con su pasado. Con ventaja de 2-0 en la novena entrada, le tocó cerrar el partido… justo ante los Mellizos, la organización que le dio la espalda en algún momento porque consideró que ya no le necesitaba.

Y Henríquez respondió como un veterano curtido: retiró el episodio sin complicaciones, con dos ponches incluidos, para apuntarse su cuarto salvamento del año y alargar a ocho la racha de triunfos del equipo dirigido por Clayton McCullough.

Nadie lo vio venir. Nadie, salvo los Marlins.

“Estoy supercontento, de verdad, por cada oportunidad que el equipo me da. Cada vez que me llaman para lanzar en cualquier entrada, entro con un propósito y hago mi trabajo’’, comentó Henríquez tras el triunfo. Palabras sencillas, pero cargadas de agradecimiento y enfoque.

La temporada del derecho ha sido una grata sorpresa: 38 apariciones, récord de 4-1, efectividad de 2.85, WHIP de 1.22, promedio de oponentes en .221 y 57 ponches en 41.0 entradas.

Ha enfrentado sin miedo a derechos y zurdos, ha lanzado en medio de incendios, y poco a poco se ha ganado el respeto del cuerpo técnico y del resto del clubhouse.

“Sí, de verdad, estamos dando lo mejor. Me imagino que cada uno de los muchachos está enfocado en hacer su trabajo y sacar a todos out’’, explicó sobre el momento que vive el bullpen, una unidad que ha cargado con buena parte del peso del equipo.

En tiempos donde los abridores duran cada vez menos, tener un relevista como Henríquez, capaz de cumplir múltiples funciones, es oro puro. Lo han utilizado como intermedio, como apagafuegos y ahora como cerrador. Siempre con la misma respuesta: solidez y compromiso.

“Cada vez que me llaman, ya sea en el primero, segundo inning o el noveno, voy a dar lo mejor de mí. Estoy supercontento de que me den esa oportunidad’’, repite como un mantra.

Aunque sus números hablan alto, Henríquez prefiere enfocarse en lo colectivo. Sabe que este equipo está tocando su mejor forma.

“Todos los muchachos están positivos. Están haciendo buenos swings, están ejecutando buenos lanzamientos. Así como los bateadores, el bullpen también, los abridores. Todos estamos positivos y vamos a seguir ganando’’.

Lo mejor de todo es que no se conforma. Piensa en grande. “No vamos a ganar ocho, vamos a ganar nueve, diez, los que vengan. Todos estamos positivos y vamos a dar lo mejor’’.

El béisbol, como la vida, está hecho de segundas oportunidades. Ronny Henríquez la encontró en Miami. No necesitaba titulares ni promesas, solo un chance para demostrar que su brazo tenía algo que decir. Ahora lo escuchan todos.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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