Dean Kremer doma a los Marlins de Miami y los Orioles pegan primero en Baltimore
Los Marlins no tuvieron cómo meterse en el juego. No tuvieron respuesta al pitcheo de un Dean Kremer que se mostró intratable, ni pudieron activar una ofensiva que solo despertó cuando ya era muy tarde. Resultado: derrota 5-2 ante los Orioles este viernes por la noche en el Camden Yards.
Baltimore no esperó mucho. En el mismo primer inning comenzó a hacer daño y lo hizo con bateo oportuno. Un sencillo de Jordan Westburg trajo la primera carrera, y enseguida Ryan O’Hearn sacudió un doble que aumentó la ventaja. Dos innings después, volvieron a pegar con la misma fórmula: Westburg y O’Hearn. Y a eso se sumó Ramón Laureano, que con otro batazo produjo la cuarta carrera.
El encargado de mantener a raya a los bates de Miami fue Kremer (8-7), que lanzó siete entradas sin permitir carreras, apenas tres hits, siete ponches y un solo boleto. El derecho tuvo mando, confianza y respaldo. Algo que lo que le faltó al abridor de los Marlins, Edward Cabrera, quien en 4.0 episodios recibió ocho imparables y cuatro carreras limpias.
Miami, silenciado por siete innings, apenas se encendió en el noveno, cuando Otto Lopez conectó un jonrón de dos carreras ante Andrew Kittredge. Fue un batazo que maquilló un poco la diferencia, pero que no cambió el resultado final.
Baltimore cerró con 12 imparables y dejó ocho corredores en base, pero hizo el daño suficiente cuando tuvo que hacerlo. Westburg anotó tres veces, Laureano remolcó dos carreras, y O’Hearn también aportó con par de impulsadas.
Miami, por su parte, apenas conectó cinco hits y se fue de 1-0 con corredores en posición anotadora. Sin presión en las bases, sin amenaza real hasta el último suspiro. Una constante que ha marcado esta temporada errática para los del sur de la Florida, que ahora tienen récord de 42-51.
Los Orioles, con esta victoria, mejoran a 43-50 y quieren demostrar que aún pueden dar pelea en la división. Para los Marlins, será una noche para olvidar… o para reflexionar. Este sábado tienen otra oportunidad, pero necesitarán mucho más que un batazo tardío si quieren igualar la serie.