“Me voy orgulloso de todo lo que logré”. Pelotero cubano se despide del béisbol en Miami
Miami vivió un día especial con la despedida oficial de Adeiny Hechavarría, un hombre que marcó su huella en el béisbol de Grandes Ligas y que este miércoles volvió al terreno donde tantas veces defendió la camiseta de los Marlins.
En el acto de su retiro, el cubano lanzó la primera bola y no ocultó la emoción de cerrar un ciclo que comenzó siendo apenas un muchacho en Santiago de Cuba.
En el otro lada le recibía en el plato su compatriota Víctor Mesa Jr., quizá en representación de la nueva hornada de peloteros antillanos que siguió los pasos de un Hechavarría que debutó con Toronto, pero que vivió sus mejores días con la franquicia local.
“Para mí esto es demasiado importante. Vivo en Miami, pero hacía mucho que no entraba al estadio. La última vez fue en 2020 con Atlanta y regresar ahora para retirarme aquí me llena de orgullo’’, confesó con la voz entrecortada el que fuera un tremendo defensor del campocorto.
Su historia es la del sueño cumplido. Dejó Cuba muy joven, pasó por Toronto y más tarde encontró estabilidad en Miami.
“Desde niño soñé con Grandes Ligas y gracias a Dios lo logré. Llegué muy rápido y todo lo que conseguí ha sido grande para mí y para mi familia. Estoy feliz por la trayectoria que tuve, desde Toronto hasta ahora’’, recordó.
Los Marlins siempre ocuparán un lugar especial en su memoria. Allí compartió con figuras como Giancarlo Stanton, Christian Yelich y, sobre todo, con su entrañable amigo José Fernández.
“Son recuerdos muy impactantes para mí. Vivimos momentos bonitos, éramos un grupo joven que disfrutó mucho. Cuando vuelvo aquí me emociona pensar en todo lo que pasamos juntos”, comentó con nostalgia.
Hechavarría también extendió su carrera por el mundo: jugó en Japón, en ligas del Caribe y en México.
“Nunca pensé que iba a jugar en Asia, pero fue una experiencia increíble. La pelota es la misma, aunque la cultura es diferente. Son etapas que marcan y que me dejaron mucho aprendizaje”, aseguró.
En su paso por los Marlins guarda con especial cariño los años 2014 y 2015.
“En 2014 estuve en la pelea por el Guante de Oro y en 2015 casi lo gano, si no me lesionaba. Estar entre los mejores defensores es algo que siempre me enorgullecerá’’, señaló.
Ahora que dice adiós como jugador no descarta regresar al diamante con otro rol.
“Primero quiero descansar, estar con mi familia, pero en el futuro me gustaría ser coach para transmitir lo que aprendí. Quizás juegue en una liga invernal solo por diversión, pero mi plan es enseñar’’, adelantó.
Antes de marcharse dejó un consejo a los niños que sueñan con seguir sus pasos: “La disciplina es lo primero. No se trata solo de llegar, sino de mantenerse. Hay que trabajar duro, no ponerse limitaciones y dejar los errores atrás. Siempre mirar hacia adelante’’.
El béisbol le dio todo a Hechavarría, y este martes, en Miami, él se despidió como lo hacen los grandes: con la frente en alto, agradecido y orgulloso de un camino que lo llevó desde Cuba hasta la élite.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de septiembre de 2025, 7:02 p. m..