Un equipo que no se rinde. Miami cierra una temporada inesperada y Nueva York confirma su fracaso brutal
Los Marlins celebraron como si ellos hubieran pasado a playoffs. Los Mets, por el contrario, se fueron bajo una tarde moribunda de regreso a Nueva York con la verdad cruda delante de sus ojos: no estarán en la gran fiesta de octubre, porque los peces los echaron del baile.
Con una plantilla joven y hambrienta, Miami superó las expectativas y peleó hasta el final. La última muestra llegó este domingo en el loanDepot park, donde derrotaron 4-0 a los Mets, completando un cierre de calendario que rebosa de ilusión para el futuro.
“Hay muchas cosas que celebrar en este final de temporada’’, expresó el manager Clayton McCullough. “Estoy orgulloso de como el equipo se recuperó de la derrota que nos impidió clasificar a los playoffs, y jugó de la manera en que lo hizo ante Nueva York. No estamos conformes, pero sí ilusionados’’.
Cuando arrancó la primavera en Jupiter, nadie veía a los peces como un equipo capaz de competir. Se hablaba más de un proyecto condenado a las 100 derrotas que de una novena con posibilidades reales de incomodar en la División Este de la Liga Nacional. Los cálculos de FanGraphs apenas les daban 69 victorias y un 1.3 por ciento de opciones de jugar en octubre.
Pero el béisbol, una vez más, desmintió a las estadísticas.
El héroe de la tarde fue Edward Cabrera, quien lanzó cinco entradas sin carreras, con siete ponches y apenas dos imparables permitidos. El bullpen hizo el resto, y entre Gibson, Henríquez y Faucher firmaron la blanqueada. Una labor combinada que refleja la evolución de un cuerpo de lanzadores que parecía verde en marzo y terminó como una de las sorpresas de septiembre.
“Mi meta no era lanzar para ganar y hundir a los Mets, esa no era mi mentalidad’’, apuntó Cabrera. “Yo solo quería ganar, como salgo en cada salida. Creo que esta ha sido mi mejor temporada, pero prometo que en el 2026 regresaré más fuerte’’.
La ofensiva, sin grandes nombres de superestrella, encontró el momento justo en la cuarta entrada. Dobletes productores de Eric Wagaman y Bryan Navarreto, un triple de Javier. Sanoja y un sencillo de Xavier Edwards se combinaron para un racimo de cuatro carreras que sepultó a Nueva York.
Fue la demostración de que este grupo sabe aprovechar las oportunidades cuando se presentan.
En contraste, los Mets ofrecieron la imagen más amarga de su temporada. El equipo de la nómina más alta de todo el béisbol, con figuras como Juan Soto, Francisco Lindor y Pete Alonso, terminó eliminado de los playoffs y dejando en claro que el dinero no siempre compra resultados.
Este último juego fue un espejo de sus males: 10 corredores dejados en circulación y un 0 de 8 con hombres en posición anotadora.
Mientras Miami celebra haber evitado la debacle que todos esperaban, Nueva York se hunde en la decepción. Las expectativas de Serie Mundial en Queens se transformaron en un septiembre lleno de frustraciones y en titulares que hablan más de fracaso que de esperanza.
Para los Marlins, sin embargo, este cierre representa mucho más que una victoria. Significa validación. Significa que el proceso de apostar por un núcleo joven —con peloteros como Edwards, Jakob Marsee, Conor Norby y Agustín Ramírez— tiene sentido. Significa que, aunque 2025 no incluyó playoffs, el futuro luce mucho más alentador de lo que se vaticinaba.
La victoria sobre los Mets, además, dejó un sabor especial: Miami no solo cerró con récord digno (79-83), sino que fue verdugo del equipo más caro de las Grandes Ligas, confirmando que la ilusión y el hambre de crecer valen más que los cheques millonarios.
“Siempre he creído en estos muchos y me lo han demostrado día tras día, juego a juego’’, agregó Cabrera. “No se rindan, luchan hasta el final. Esto es algo que no va a cambiar’’.
El béisbol de septiembre suele dividir entre quienes cumplen sueños y quienes cargan pesadillas. Esta vez, los Marlins se llevan el papel de revelación mientras los Mets, otra vez, protagonizan el colapso más costoso del año.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de septiembre de 2025, 6:57 p. m..