Batazos decisivos, héroes inesperados y un 7mo juego de película: los Dodgers reinan en una épica Serie Mundial
Un glorioso adiós tuvo la Serie Mundial del 2025 con la victoria en el séptimo juego de los Dodgers de Los Angeles 5-4 en once entradas sobre los Azulejos de Toronto, con un decisivo jonrón de Will Smith ante los envíos del derecho Shane Bieber.
Pero Smith no fue el único héroe. Hubo otros que resultaron inesperados y que sin ellos el batazo del receptor de los Dodgers no se hubiera producido.
Y es que el béisbol es impredecible. Hablamos del cuadrangular de Miguel Rojas ante el cerrador Jeff Hoffman en el noveno episodio para evitar que Toronto se llevara la victoria.
En esta situación, Rojas, un guante prodigioso, pero pobre con el bate, se encargó de igualar el marcador cuando todo estaba listo para la celebración de los locales.
Luego, el propio Rojas salvó a su equipo cuando Toronto con las bases llenas y un solo out, conectó un difícil roletazo por la intermedia que hubiera dejado a los Dodgers en el campo.
Fue entonces que el venezolano capturó el batazo desde una posición incómoda y realizó un tiro con precisión al plato para sacar al corredor que venía desde la antesala.
Seguidamente, se produjo un batazo largo pegado a las vallas del jardín izquierdo que había pasado por arriba del fildeador Enrique “Kike’’ Hernández y entonces apareció la mano enguantada del patrullero central cubano Andy Pagés, quien de manera milagrosa realizó el espectacular fildeo que volvió a darle respiro a los Dodgers.
Yamamoto, un caballo de batalla
¿Qué podemos decir de la heroicidad del lanzador japonés Yoshinobu Yamamoto que había actuado la noche anterior en el sexto juego tirando 96 lanzamientos y que desde horas tempranas le había dicho a su mánager Dave Roberts que si lo necesitaba él estaba listo para ayudar?
Y así lo hizo el brillante serpentinero. Llegó de relevo en la novena entrada con hombres en posición de anotar y sacó el cero. Luego tiró el décimo y por último el onceno capítulo para llevarse el triunfo, que fue su tercero de la Serie Mundial.
En este último juego comenzaron lanzando dos futuros miembros de Cooperstown: Shohei Ohtani, que lo hizo con poco descanso, y el veterano de 41 años Max Scherzer, que se convirtió en el abridor de más edad en la historia de un séptimo partido.
Hemos sido testigos de todo lo maravilloso del deporte de las bolas y los strikes. Jugadas espectaculares a la defensa, jonrones decisivos, estrategias controversiales, emoción a granel en los siete partidos disputados, nuevas marcas personales y pitcheo inmaculado.
Y no faltó tampoco por la inmensa tensión de este juego que llegara una acalorada discusión en el terreno entre los jugadores de ambos equipos por un lanzamiento del relevista zurdo Justin Wrobleski que le pegó al cuerpo del venezolano Andrés Giménez.
Fue un verdadero espectáculo beisbolero donde cada jugador entregó el alma, la vida y el corazón en busca de la victoria.
Este enfrentamiento entre Toronto y Dodgers se considera una de las mejores Series Mundiales de la historia, en la que se incluye también la celebrada por los propios Azulejos en 1993 cuando ganaron dejando en el terreno en el séptimo juego a los Filis de Filadelfia por cuadrangular de Joe Carter.
Además de lo ocurrido en este séptimo partido, recordemos otros hechos inolvidables de esta Serie Mundial que permanecerán en la memoria de millones de fanáticos y grabados en los libros de la historia.
Quién puede olvidar la maestría monticular de Yamamoto quien concluyó su actuación en este Clásico de Otoño con 17.2 episodios, tres victorias, dos anotaciones, 1.02 en efectividad, 15 ponches propinados, 10 incogibles permitidos, regaló dos pasaportes y tuvo un 0.68 de WHIP para ganar el premio de Jugador Más Valioso.
Este pitcher derecho posee un repertorio de seis envíos, todos ellos con un control impecable y ubicados en las zonas vulnerables de los bateadores.
Yamamoto es un maestro del montículo. Es de esos lanzadores que hacen valido un viejo refrán que dice: “El pitcheo es un arte’’.
“Y cuando hay un artista del pitcheo subido a la lomita actuando en su mejor forma, se apagan los bateadores’’. Esto ocurrió con el sensacional serpentinero asiático.
¿Quién no va a recordar el tercer juego ganado por los Dodgers por un jonrón de Freddie Freeman en la entrada dieciocho que se convirtió en el más largo en la historia del Clásico Otoñal con una duración de seis horas y 39 minutos?
Un novato con muchas credenciales
¿Puede olvidarse la labor magistral de Trey Yesavage, el joven novato de 22 años que le recetó 12 ponches en siete entradas a la artillería de los Dodgers en el quinto juego para ubicar al frente 3-2 a su equipo?
Con su labor de ese miércoles, Yesavage había sumado en la postemporada 39 ponches en cinco salidas y 26.0 innings, con promedio de carreras limpias de 3.46.
Luego en el séptimo juego tiró una entrada y dos tercios con una carrera permitida para terminar con 3.58 de efectividad.
Yesavage impuso marcas al superar a Don Newcombe por la mayor cantidad de ponches para un novato en un partido de Serie Mundial.
El legendario Newcombe abanicó a 11 en el primer juego del Clásico de 1949 actuando para los Dodgers de Brooklyn ante los Yankees de Nueva York.
Con 10 ponches en los primeros cinco episodios, Yesavage igualó a uno de los más grandes lanzadores de todos los tiempos, Sandy Koufax, como los únicos dos con dicha hazaña en un choque de Serie Mundial.
Pero aún hay más historia en su labor, pues Yesavage quedó a tres ponches del récord para un novato en una presentación de postemporada en manos del cubano Liván Hernández, quien sumó 15 en nueve entradas en el quinto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional actuando por los Marlins contra los Bravos de Atlanta.
Yesavage también es el primer lanzador con al menos 12 ponches en un partido de Serie Mundial desde que lo hizo el antillano Orlando “El Duque” Hernández por los Yankees contra los Mets de Nueva York, en el tercer juego de la edición del 2000.
Ohtani siempre en primera plana
Tampoco se puede olvidar la actuación de ofensiva individual de Shohei Ohtani en el desafío donde llegó a las bases nueve veces (marca de postemporada) para convertirse en el primer jugador con al menos cuatro incogibles y cinco pasaportes en un juego (cuatro de los boletos fueron intencionales).
Dos de los cuatro imparables fueron cuadrangulares y los otros dos dobletes.
Es bueno destacar la actuación del dominicano Vladimir Guerrero Jr. que entre la Serie Mundial y la restante actuación de postemporada acumuló un promedio de .397, con ocho jonrones, 15 carreras impulsadas, un embasamiento de .494 y un OPS de 1.289.
También es digno mencionar la labor de Ernie Clement que con sus 30 imparables en esta postemporada lideró la lista de todos los tiempos superando a su compañero de equipo Vladimir Guerrero (29) y al cubano Randy Arozarena.
En el sexto juego el abridor de Toronto Shane Gausman comenzó de manera impresionante propinando siete ponches a los primeros nueve bateadores para darle una esperanza de coronación a la mayoría de los 44,710 fanáticos presentes en el Rogers Center.
Pero el japonés Yamamoto volvió a realizar otro excelente trabajo y los Dodgers despertaron en la tercera entrada donde anotaron las tres carreras decisivas.
Es bueno indicar que en este encuentro hubo una seria amenaza por parte de Toronto en el noveno capítulo cuando pusieron dos hombres en posición de anotar, pero los Dodgers ejecutaron una rara doble matanza entre el puertorriqueño Enrique “Kike’’ Hernández y el venezolano Miguel Rojas para un memorable final que llevó la serie al memorable séptimo juego.
Con la victoria, los Dodgers se convirtieron en el primer equipo desde los Yankees del 2000 en ganar dos Series Mundiales consecutivas y sumaron su novena corona en estos Clásicos de Otoño.
¿Qué más se les puede pedir a dos equipos después de ver esta memorable Serie Mundial entre los Dodgers de Los Ángeles y los Azulejos de Toronto?
Sin duda, millones de aficionados en todo el mundo fueron testigos de lo mejor que se puede ver en un terreno de juego en el deporte de las bolas y los strikes.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de noviembre de 2025, 2:13 p. m..