Aroldis Chapman vuelve a reinar: el cubano recupera su corona como mejor relevista del 2025
Si hubo una figura que capturó miradas, titulares y respeto absoluto en la temporada 2025, ese fue Aroldis Chapman.
En un año donde muchos pensaban que su mejor béisbol había quedado atrás, el cubano respondió con una de las campañas más dominantes de su carrera.
Y ahora, con el premio Mariano Rivera al Relevista del Año, la MLB simplemente confirmó lo que el terreno ya había dictado.
A sus 37 años, Chapman se reinventó en grande con los Medias Rojas.
No solo fue su octava selección al Juego de Estrellas, sino que firmó números que parecen imposibles para un veterano en su 16ta temporada: 1.17 de efectividad, 0.70 de WHIP, promedio de bateo en contra de .132 y una racha de 50 bateadores retirados consecutivamente que se convirtió en una de las historias del año.
Un dominio absoluto, quirúrgico, que convirtió cada una de sus salidas en un espectáculo.
Y lo más impresionante: Chapman todavía lanza como si fuera el 2014. Su recta promedió 99.8 mph, ubicándose en el 98 percentil de la liga.
El Misil de Holguín no solo sigue vigente: sigue siendo uno de los brazos más temidos de todo el béisbol.
Edwin Díaz también fue una maravilla
Mientras Chapman recuperaba su corona en la Liga Americana, Edwin Díaz hacía lo propio en la Liga Nacional, reafirmando su grandeza.
El boricua se llevó el premio Trevor Hoffman, su tercer galardón como Relevista del Año, entrando a un territorio reservado solo para los gigantes del bullpen.
Díaz fue una muralla para los Mets: 1.63 de efectividad, 98 ponches, un feroz 13.3 K/9 y un slider que destrozó swings con un 41.5% de swing-and-miss, una cifra que solo los elegidos pueden sostener.
Su promedio contra los bateadores de .164 dejó claro que, aunque Chapman acaparó los reflectores en 2025, Díaz sigue siendo uno de los cerradores más letales de toda la MLB.
Dos grandes en la lomita
Pero esta edición de los premios deja una narrativa clara. El año le perteneció a Chapman.
Un veterano que desafió al tiempo, que volvió a lo más alto y que recordó al mundo por qué su nombre está escrito entre los grandes cerradores de todos los tiempos.
Y al lado de él, Edwin Díaz, haciendo lo que siempre hace: construir una carrera que también apunta a la inmortalidad.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de noviembre de 2025, 8:47 a. m..