Ahora mismo no siento que sea mi momento. Pelotero cubano elige estabilidad en MLB a ir al Clásico Mundial
Tras varios meses de trabajo silencioso, Miguel Vargas habla desde un lugar distinto: la tranquilidad.
El pelotero cubano, que vivió su debut y primeras grandes oportunidades con los Dodgers de Los Angeles, encara ahora una etapa clave de su carrera con los Medias Blancas, una organización en pleno proceso de reconstrucción, pero que le ofrece algo que todo jugador necesita para crecer: confianza y tiempo de juego.
Lejos del ruido mediático y de la presión constante por ganarse turnos aislados, Vargas ha apostado por la salud y la estabilidad como pilares de su presente.
“Cada año es más importante”, reconoce, convencido de que este es el momento de afirmarse definitivamente en las Grandes Ligas.
En conversación relajada y honesta, el infielder repasó su trabajo en los últimos meses, el impacto mental del cambio de organización, su rol dentro del nuevo proyecto del club de Chicago y la razón por la cual decidió no participar, por ahora, en el Clásico Mundial de Béisbol.
¿Qué has hecho en estos meses y cómo has trabajado durante el receso?
“Creo que igual que todos, pero cada año para mí es más importante. Tener salud es lo principal para mi carrera y, gracias a Dios, la tenemos. Me he preparado para llegar listo a la temporada’’.
¿Qué significa ese cambio de Los Angeles a Chicago?
“Son organizaciones diferentes, con metas diferentes. Los Dodgers son una de las mejores organizaciones hoy en día, con jugadores MVP y un proyecto que va a quedar para la historia. Ahora llego a una organización que está reconstruyéndose, con muchos jugadores jóvenes que queremos demostrar que pertenecemos a esta liga y que podemos tener un impacto real’’.
¿Qué cambia al saber que el equipo cuenta contigo y te da continuidad?
“Te tranquiliza. Saber que si fallas un día, al otro día vas a tener otra oportunidad. Eso es algo que todos deberíamos apreciar: la oportunidad. Creo que estoy en el lugar correcto para hacerlo’’.
Con la llegada de nuevos jugadores, el equipo se ve más competitivo.
“Jugamos posiciones similares. Primera y tercera base. Para mí eso no está bajo mi control. Siempre he estado dispuesto a jugar donde el equipo me necesite y ayudar en cualquier aspecto. Este año hubo buenos movimientos en el receso y llegaron piezas que hacían falta. Creo que eso va a ayudar mucho al equipo’’.
Se habló mucho del Clásico Mundial. ¿Cómo fue el proceso contigo?
“He recibido mensajes y llamadas [de Cuba para jugar], pero ahora mismo no siento que sea mi momento. Me gustaría tener esa experiencia cuando llegue el momento adecuado en mi carrera y pueda decidir hacerlo con total enfoque’’.
Aun así, ¿qué significa para ti ver a otros jugadores representar a sus países?
“Es una experiencia muy bonita. A veces siento un poco de celos cuando veo a compañeros de otros países representar a su selección. La situación de los cubanos es complicada y muchas veces triste, pero siempre voy a apoyar al equipo cubano, porque de ahí soy, y desearles lo mejor en este Clásico’’.
Entonces, elegiste la posibilidad de establecerte en Grandes Ligas. ¿Esa es la mentalidad?
“Cien por ciento. Esa fue la meta cuando salimos de Cuba: llegar a este punto y tener la oportunidad de demostrar mi talento al más alto nivel. Quiero enfocarme en eso, prepararme bien y, con la salud, poder hacerlo’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de enero de 2026, 9:00 a. m..