Yo no quiero solo debutar, quiero tener una carrera. El fuerte reto de este pelotero cubano en Miami
No ha sido un camino sencillo para Víctor Mesa Jr.
Desde que firmó como uno de los prospectos cubanos más mediáticos de su generación, el talento nunca ha estado en duda, pero la continuidad sí.
Las lesiones, los parones inoportunos y la falta de ritmo han impedido que su desarrollo fluya con la regularidad que exige el más alto nivel del béisbol profesional.
Al menos, el primer gran objetivo ya está cumplido. El jardinero debutó en las Grandes Ligas el pasado año, un momento largamente esperado tanto por él como por su familia.
Romper esa barrera psicológica —la del “llegué”— le permitió entender que el verdadero desafío comienza después: mantenerse, producir y ganarse un espacio todos los días.
De cara a una nueva temporada, Mesa Jr. llega con un discurso más maduro, más sereno y enfocado en lo esencial.
No habla de números ni de roles garantizados. Habla de salud, de competencia y de confianza en el trabajo diario, convencido de que solo con continuidad podrá aspirar a esa estabilidad que todavía se le ha resistido en las Mayores’’.
¿Qué estás buscando en este nuevo año dentro de la organización?
“Principalmente salud. Eso es lo más importante para mí ahora mismo. Estar completo, lejos de las lesiones y listo para competir. Yo sé el trabajo que he hecho y cuánto quiero esto. No estoy preocupado por otra cosa’’.
El equipo se ha reforzado y la competencia parece más fuerte.
“La competencia siempre me ha gustado. Creo que el equipo se ha reforzado en el presente y eso es bueno. Al final, competir por un puesto te obliga a sacar lo mejor de ti. Yo siempre le deseo lo mejor a mis compañeros y a mí, que sea un año saludable y que podamos demostrar lo que somos como equipo’’.
¿Sientes que este año llegas diferente físicamente?
“Gracias a Dios, sí. El año pasado fue un poco de mala suerte. No he estado contento con los resultados, pero nunca me recrimino el trabajo. Yo sé cómo entreno y cómo cuido mi cuerpo. Me siento mejor físicamente, más completo, y listo para competir. Ahora solo queda que hable el terreno’’.
¿Te preocupa el rol o el nivel en el que puedas comenzar la temporada?
“Para nada. Yo voy a buscar mi espacio donde sea. Grandes Ligas, Triple A, donde me necesiten. Lo que quiero es jugar pelota todos los días y ayudar al equipo a ganar. Al final, el trabajo se mide en cuánto ayudas al equipo a ganar’’.
Ya debutaste en Grandes Ligas. ¿Qué significó ese momento para ti?
“Fue algo grandísimo. Fueron muchas noches largas, muchas dudas, muchos momentos difíciles. Pero se logró. Eso sí, yo no quiero solo debutar. Yo quiero tener una carrera en las Grandes Ligas. Cuando estás saludable y juegas todos los días, los números llegan poco a poco’’.
¿Sientes que este puede ser el año de la estabilización?
“Confío en mí. Confío en mi talento, en el trabajo que estoy haciendo y en la gente que me rodea. Entreno todos los días, descanso, hago lo que tengo que hacer. Si yo no confío en mí, ¿quién va a confiar?’’.
Ahora también eres padre. ¿Cómo ha cambiado eso tu mentalidad?
“Muchísimo. Uno madura, cambia la forma de ver la vida. No eres el mismo con 17 años que ahora. Sigo siendo una persona sencilla y tranquila, pero con más responsabilidad. Mirar a tu hijo te da un empujón extra para seguir echando para adelante.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de enero de 2026, 9:37 a. m..