Béisbol

República Dominicana enciende motores en Miami con armonía y sed de revancha

Bajo la mirada de Albert Pujols, el equipo de República Dominicana realizó su primer entrenamiento conjunto en el loanDepot park rumbo al Clásico Mundial 2026. 
En la foto el piloto conversa con Vladimir Guerrero Jr.
Bajo la mirada de Albert Pujols, el equipo de República Dominicana realizó su primer entrenamiento conjunto en el loanDepot park rumbo al Clásico Mundial 2026. En la foto el piloto conversa con Vladimir Guerrero Jr.

El sonido de los bates volvió a sentirse con acento caribeño en el sur de la Florida.

Este domingo, en el corazón del loanDepot park, la selección de República Dominicana llevó a cabo su primer entrenamiento conjunto rumbo al Clásico Mundial de Béisbol 2026, y lo hizo con una mezcla de talento, armonía y propósito que no pasó desapercibida.

Fue una práctica, sí. Pero también fue una declaración.

Después del golpe sufrido en la edición de 2023, cuando el equipo quedó eliminado en fase de grupos pese a su constelación de estrellas, la novena quisqueyana llega ahora con una energía distinta. Más madura. Más unida. Más consciente de lo que representa vestir ese uniforme.

“No se puede describir la energía, las emociones que se vivieron en la reunión’’, comentó el gerente general del club, Nelson Cruz.

“Obviamente, el significado que tiene para ellos de no solamente ponerse el uniforme de Dominicana, sino jugar esos dos partidos de exhibición [en Santo Domingo contra Detroit]. Tenemos mucho talento para que todo funcione’’.

En el terreno, bajo la supervisión atenta del dirigente Albert Pujols, se respiraba orden y compromiso. El mánager, sereno, pero firme, caminaba entre los grupos, conversaba con sus jugadores y observaba cada detalle.

No era solo un extoletero legendario dirigiendo una práctica: era un líder decidido a que la historia reciente no se repita.

“Estamos superemocionados y le doy gracias a Dios por darme la oportunidad de estar al frente de un grupo como este’’, indicó Pujols.

“El orgullo del pelotero va más allá del apellido en la camiseta, ahora estamos representando a nuestro país. Nuestra meta es tratar de ganar el campeonato’’.

Alrededor suyo, un grupo que impone respeto.

Manny Machado, capitán del equipo y rostro de liderazgo, intercambiaba bromas y consejos; Juan Soto soltaba swings fluidos en la jaula; Fernando Tatis Jr. y Vladimir Guerrero Jr. aportaban esa chispa juvenil que electriza cualquier dugout.

Pero más allá de los nombres —que por sí solos convierten a Dominicana en favorita— lo que más llamó la atención fue el ambiente. Risas. Conversaciones cruzadas. Competencia sana en cada ejercicio. Nada que ver con las versiones de vestidores divididos y liderazgos difusos que rodearon al equipo en el pasado torneo.

“Lo más importante aquí es ganar, ganar para el país’’, aseguró Machado, quien se encamina a su tercer Clásico, pero ahora como capitán de la plantilla.

“La familia es lo más importante y esto es muy importante para mi familia. La sangre dominicana está ahí’’.

Y precisamente el pitcheo es uno de los grandes argumentos de esta edición. La rotación proyectada con Sandy Alcántara, Luis Severino, Brayan Bello y Cristopher Sánchez promete profundidad y potencia, mientras que el relevo con brazos como Camilo Doval, Carlos Estévez y Abner Uribe ofrece garantías en los innings finales.

El escenario no podría ser más simbólico. Aquí mismo, en Miami, del 5 al 17 de marzo, República Dominicana disputará la fase de grupos en el llamado “Grupo de la Muerte”, compartiendo terreno con potencias que no regalan nada.

Pero también aquí, ante una diáspora dominicana que convierte cada juego en una fiesta nacional, el equipo tiene la oportunidad de transformar la presión en combustible.

Las metas son claras: borrar el sabor amargo de 2023, asegurar un boleto olímpico hacia Los Angeles 2028 y, por supuesto, levantar el trofeo por segunda vez en su historia.

El talento está. La experiencia también. Y ahora, al menos en este primer día de trabajo, la armonía parece ser el ingrediente que faltaba.

El camino será exigente. El margen de error, mínimo. Pero si algo dejó este primer entrenamiento es la sensación de que el equipo no solo quiere ganar. Quiere reivindicarse.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de marzo de 2026, 4:05 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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