República Dominicana desata su poder y derrota a Venezuela para evitar a Japón en cuartos de final
La selección de República Dominicana volvió a mostrar por qué es una de las ofensivas más temibles del Clásico Mundial de Béisbol y apoyándose en su descomunal poder derrotó el miércoles 7-5 a Venezuela en el Grupo D y aseguró un cruce mucho más favorable en los cuartos de final.
Con Sandy Alcántara en la apertura del choque, los dominicanos castigaron el pitcheo rival con cuatro cuadrangulares, una demostración de fuerza que terminó inclinando el duelo ante un conjunto venezolano que también llegaba invicto y con una alineación repleta de talento.
Gracias a este triunfo, la novena dominicana finalizó con marca de 4-0 y evitó el peligroso enfrentamiento contra Shohei Ohtani y Japón en la siguiente ronda.
El equipo caribeño se medirá el viernes a Corea del Sur, mientras que Venezuela tendrá que enfrentar el sábado a la novena nipona, una de las favoritas del torneo.
El ataque dominicano comenzó temprano cuando Juan Soto conectó un jonrón de dos carreras en la primera entrada para abrir el marcador.
Luego, en el tercer inning, Ketel Marte y Vladimir Guerrero Jr. sacaron la pelota del parque para ampliar la ventaja.
Pero el golpe decisivo llegó en el cuarto episodio cuando Fernando Tatis Jr. disparó un cuadrangular de tres carreras que prácticamente sentenció el encuentro y reafirmó el sello ofensivo de su equipo: la capacidad de cambiar un juego con un swing.
En total, la artillería quisqueyana sumó 11 imparables, con tres hits de Guerrero Jr. y dos per cápita de Marte, Soto y Tatis Jr., quien remolcó tres carreras.
En el montículo Alcántara trabajó tres entradas en las que permitió tres carreras y cinco hits.
Aunque el derecho tuvo algunos momentos complicados, el bullpen dominicano se encargó del resto del trabajo y mantuvo a raya a la ofensiva venezolana durante varias entradas, aunque al final sus rivales produjeron un par de carreras apoyadas en errores.
Venezuela logró acercarse en el tercer episodio con dobles productores de Luis Arráez y Maikel García, pero nunca pudo contener la avalancha ofensiva del equipo quisqueyano.
Al final, el partido dejó claro algo que muchos rivales temen en este torneo: cuando Dominicana comienza a sacar la pelota del parque, detenerla se vuelve una misión casi imposible.
Ahora el equipo que dirige Albert Pujols avanza con confianza hacia los cuartos de final ante Corea del Sur, mientras que Venezuela se prepara para un desafío mucho más peligroso: intentar frenar al poderoso Japón de Ohtani.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de marzo de 2026, 11:41 p. m..