Estados Unidos vence a Canadá y pone rumbo a Miami para chocar con Dominicana en semifinal del Clásico Mundial
El boleto estaba en juego y Estados Unidos no dejó dudas.
Tras algunos días turbulentos dentro del torneo, el conjunto dirigido por Mark DeRosa recuperó el rumbo y derrotó el viernes en la noche 5-3 a Canada en los cuartos de final del Clásico Mundial de Béisbol, asegurando su presencia en la siguiente ronda.
El triunfo, conseguido ante más de 38,000 aficionados en el Daikin Park de Houston, abre ahora un escenario mucho más grande: un esperado choque frente a la República Dominicana el domingo en Miami, donde el torneo entra en su fase decisiva.
El conjunto estadounidense tomó el control desde temprano gracias al trabajo sólido del abridor Logan Webb, quien lanzó 4.2 entradas sin permitir carreras, limitando a los canadienses a cuatro imparables mientras ponchaba a cinco rivales. Con ese respaldo desde el montículo, la ofensiva comenzó a fabricar ventaja desde el primer inning.
Un boleto de Bobby Witt Jr. y un doble de Aaron Judge prepararon el escenario para que Kyle Schwarber impulsara la primera carrera del encuentro con un rodado productor.
Más adelante, en el tercer episodio, un batazo complicado de Alex Bregman terminó en error defensivo que permitió anotar dos más y ampliar la ventaja.
Estados Unidos continuó presionando en el sexto inning con sencillos productores de Brice Turang y Pete Crow-Armstrong para colocar el marcador 5-0, una diferencia que parecía definitiva.
Canadá reaccionó tarde, primero con un imparable remolcador de Tyler Black y luego con un jonrón de Bo Naylor que acercó el marcador a 5-3 y puso tensión en el estadio.
El momento crítico llegó en el séptimo episodio cuando los canadienses colocaron corredores en posición de anotar sin outs. Pero el relevista David Bednar salió del apuro con sangre fría, retirando tres bateadores consecutivos para apagar la amenaza.
A partir de ahí el bullpen estadounidense cerró la puerta con autoridad. Garrett Whitlock dominó el octavo episodio y el cerrador Mason Miller se encargó del noveno para asegurar el triunfo.
Ahora el escenario cambia por completo. Estados Unidos viajará a Miami, donde le espera una República Dominicana que ha sido una de las selecciones más explosivas del torneo.
El duelo promete ser uno de los platos fuertes del torneo con el as del montículo Paul Skenes proyectado para abrir frente a una alineación dominicana que ha arrasado con su poder ofensivo.
Así las cosas, el domingo, en el sur de Florida, el torneo presentará un choque de gigantes del béisbol mundial. Y con Dominicana encendida y Estados Unidos recuperando su paso, la semifinal promete ser un espectáculo digno de una final adelantada.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de marzo de 2026, 11:41 p. m..